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lunes, 16 de noviembre de 2015

Inteligencia Emocional

 En determinados puestos de trabajo es esencial estar en contacto con las emociones. En otros, parece ser un detrimento. Y al igual que cualquier habilidad, la capacidad de entender a la gente se puede utilizar para bien o para mal.

Algunos de los mejores momentos de la historia de la humanidad fueron creados por la inteligencia emocional. Cuando Martin Luther King presentó su sueño, eligió un lenguaje que agitaba los corazones de su público.


"En lugar de honrar esta sagrada obligación" a la libertad, Martin Luther King tronó: "Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos."
Prometió que una tierra "sofocante por el calor de la opresión" podría ser "transformada en un oasis de libertad y justicia ", y previo un futuro en el que "en las rojas colinas de Georgia loshijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad."

Este mensaje electrizante requiere la inteligencia y la capacidad de reconocer, entender y manejar las emociones emocionales. Martin Luther King demostró una notable habilidad en el manejo de sus propias emociones y en provocarlas para mover a la acción a su audiencia.

El poder de las emociones

Reconociendo el poder de las emociones, otro de los líderes más influyentes del siglo XX años dedicó muchos años al estudio de los efectos emocionales de su lenguaje corporal. Practicando sus gestos de manos y el análisis de imágenesde sus movimientos le permitió convertirse en "un orador público absolutamente fascinante", dice el historiador Roger Moorhouse" Era algo en lo que trabajó muy duro." Su nombre era Adolf Hitler.

Desde la publicación en 1995 del best seller de Daniel Goleman, la inteligencia emocional ha sido considerada por los dirigentes, políticos y educadores como la solución a una amplia gama de problemas sociales. Si podemos enseñar a nuestros hijos a manejar las emociones, se argumenta que vamos a tener menos intimidación y más cooperación.

Si somos capaces de cultivar la inteligencia emocional entre los líderes, vamos a tener lugares de trabajo más cuidados y una atención sanitaria más compasiva. Como resultado, la inteligencia emocional se enseña ampliamente en las escuelas secundarias, en escuelas de negocios y en facultades de medicina.

La inteligencia emocional es importante, pero el entusiasmo desenfrenado ha ofrecido un lado oscuro. Nueva evidencia muestra que cuando las personas mejoran sus habilidades emocionales, se vuelven más hábiles para manipular a los demás.
Cuando eres bueno en el control de tus propias emociones, puedes ocultar tus verdaderos sentimientos. Cuando sabes lo que otros están sintiendo, puedes tirar de sus fibras sensibles y motivarlos a actuar en contra de sus propios intereses.

La investigación del lado oscuro

Los científicos sociales han comenzado a documentar este lado oscuro de la inteligencia emocional. En una investigación de la Universidad de Cambridge, el profesor Jochen Mengesdescubrió que cuando un líder daba un discurso inspirador lleno de emoción, para el público era menos probable que escudriñara el mensaje y se acordara menos del contenido. Irónicamente, los miembros del público estaban tan inspirados por el discurso que afirmaban recordarlo.

Los autores llaman a esto el efecto asombrado, pero podría fácilmente ser descrito como el efecto estupefacto. Un observador que viera el impacto persuasivo de Hitler vería que su capacidad de expresar las emociones sería "rasgar el corazón", y estas emociones afectaban a sus seguidores hasta el punto de que iban a "dejar de pensar críticamente y sólo mostrar emoción."

Los líderes que dominan las emociones pueden robarnos nuestra capacidad de razonar. Si sus valores están fuera de sintonía con los nuestros, los resultados pueden ser devastadores. Nueva evidencia sugiere que cuando las personas tienen motivos egoístas, la inteligencia emocional se convierte en un arma para manipular a los demás.

En un estudio dirigido por la Universidad de Toronto, el psicólogo Stéphane Côté, hizo que empleados universitarios rellenaran una encuesta sobre sus tendencias maquiavélicas, e hicieron una prueba que medía sus conocimientos sobre estrategias eficaces para la gestión de las emociones.
Entonces, el equipo de Costa evaluó con qué frecuencia los empleados manipulaban deliberadamente las emociones de sus colegas. Los empleados que realizaron los comportamientos más perjudiciales fueron maquiavélicos con alta inteligencia emocional.
Usaron sus habilidades emocionales para degradar y avergonzar a sus pares para su beneficio personal

La otra cara del lado oscuro

Encender una luz en este lado oscuro de la inteligencia emocional es una misión de un equipo de investigación dirigido por el profesor Martin Kilduff de la Universidad College de Londres. Según estos expertos, la inteligencia emocional ayuda a las personas a disfrazar un conjunto de emociones al tiempo que expresan otras para su beneficio personal.
Las personas emocionalmente inteligentes "dan forma intencionada a sus emociones para fabricar impresiones favorables de sí mismos". "El disfraz estratégico de las propias emociones y la manipulación de las emociones de los demás para fines estratégicos son comportamientos evidentes, no sólo en el escenario de Shakespeare, sino también en las oficinas y pasillos donde se negocian el poder y la influencia."

Por supuesto, la gente no siempre utiliza la inteligencia emocional para fines nefastos. Muy a menudo, las habilidades emocionales son simples herramientas instrumentales para el logro de metas.

En un estudio de las emociones en el Body Shop, un equipo de investigación dirigido por el profesor de Stanford Joanne Martin descubrió que el fundador de Anita Roddick aprovechó emociones para inspirar a sus empleados para recaudar fondos para la caridad.
Como explicó Roddick: "siempre hemos querido persuadir a nuestro personal que para apoyar un proyecto en particular siempre tratamos de apelar a los corazones." Sin embargo, Roddick también alentó a los empleados a dominar sus expresiones de emoción.
En una ocasión, después de darse cuenta de que a menudo un empleado "rompe a llorar con frustración", Roddick dijo que era aceptable llorar, pero "yo le dije que tiene que ser utilizado. Le dije: 'aquí, llorar en este momento de la... reunión. "Al ver a Roddick como un ejemplo de un líder emocionalmente inteligente, queda claro que hay una línea muy fina entre la motivación y la manipulación. Caminar por esta cuerda floja no es tarea fácil.

La aplicabilidad de la inteligencia emocional 

Hay otros estudios que examinan la relación entre la inteligencia emocional y el rendimiento en el trabajo. Al estudiar a miles de empleados en 191 puestos de trabajo diferentes, la inteligencia emocional no estaba vinculada con un mejor rendimiento. En puestos de trabajo que requieren una gran atención a las emociones, una inteligencia emocional superior se tradujo en un mejor rendimiento.
Los vendedores, agentes inmobiliarios, representantes de centros de llamadas, y los consejeros sobresalen en sus puestos de trabajo cuando sabían leer y regular las emociones y fueron capaces de hacer frente con mayor eficacia a situaciones de estrés y ofrecer un servicio con una sonrisa.

Sin embargo, en puestos de trabajo que suponen un menor número de demandas emocionales, los resultados son inversos. Los empleados más inteligentes emocionalmente tienen menor rendimiento en el trabajo. Para los mecánicos, los científicos, y los contables, la inteligencia emocional era un pasivo más que un activo.
Aunque se necesita más investigación para analizar estos resultados, una prometedora explicación es que estos empleados estaban prestando más atención a las emociones cuando deberían haber estado enfocados en sus tareas.
Si su trabajo es analizar los datos de coches o su reparación, puede ser bastante molesto leer las expresiones faciales, tonos de voz y lenguaje corporal de las personas que te rodean. Es lo que sugiere que la inteligencia emocional es crítica en el lugar de trabajo, tal vez hayamos puesto el carro delante de los caballos.

Gracias a métodos de investigación más rigurosos, hay un creciente reconocimiento de que la inteligencia emocional, como cualquier habilidad, puede ser usada para el bien o para el mal. Así que si vamos a enseñar inteligencia emocional en las escuelas y en cursos de formación en el trabajo, debemos tener en cuenta los valores que van junto con ella y en las que es realmente útil.



FUENTE:  Carlos Martín - Webmaster en www.elartedelaestrategia.com - Facebook: https://www.facebook.com/cmarper

sábado, 7 de noviembre de 2015

El lado oscuro de la Inteligencia Emocional: Manipulación de las emociones.

manipulation_target.jpgInteligencia Emocional. 

Por Carlos Martín. 
El Arte de la Estrategia. 


En determinados puestos de  es esencial estar en con las emociones. En otros, parece ser un detrimento. Y al igual que cualquier habilidad, la capacidad de entender a la gente se puede utilizar para bien o para mal.

Algunos de los mejores momentos de la historia de la humanidad fueron creados por la inteligencia emocional. Cuando Martin Luther King presentó su sueño, eligió un lenguaje que agitaba los corazones de su público.
"En lugar de honrar esta sagrada obligación" a la libertad, Martin Luther King tronó: "Estados Unidos ha dado a los negros un cheque sin fondos."
Prometió que una tierra "sofocante por el calor de la opresión" podría ser "transformada en un oasis de libertad y justicia ", y previo un futuro en el que "en las rojas colinas de Georgia los de los  esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad."

Este mensaje electrizante requiere la inteligencia y la capacidad de reconocer, entender y  las emociones emocionales. Martin Luther King demostró una notable habilidad en el  de sus propias emociones y en provocarlas para mover a la acción a su .

El poder de las emociones


Reconociendo el poder de las emociones, otro de los líderes más influyentes del siglo XX años dedicó muchos años al estudio de los efectos emocionales de su lenguaje . Practicando sus gestos de  y el análisis de de sus movimientos le permitió convertirse en "un orador público absolutamente fascinante", dice el historiador Roger Moorhouse" Era algo en lo que trabajó muy duro." Su nombre era Adolf Hitler.

Desde la publicación en 1995 del best seller de Daniel Goleman, la inteligencia emocional ha sido considerada por los dirigentes, políticos y educadores como la solución a una amplia gama de problemas sociales. Si podemos enseñar a nuestros hijos a manejar las emociones, se argumenta que vamos a tener menos intimidación y más cooperación.

Si somos capaces de cultivar la inteligencia emocional entre los líderes, vamos a tener lugares de trabajo más  y una atención sanitaria más compasiva. Como resultado, la inteligencia emocional se enseña ampliamente en las escuelas secundarias, en escuelas de negocios y en facultades de medicina.

La inteligencia emocional es importante, pero el entusiasmo desenfrenado ha ofrecido un lado oscuro. Nueva evidencia muestra que cuando las personas mejoran sus habilidades emocionales, se vuelven más hábiles para manipular a los demás.
Cuando eres bueno en el control de tus propias emociones, puedes ocultar tus verdaderos sentimientos. Cuando sabes lo que otros están sintiendo, puedes tirar de sus fibras sensibles y motivarlos a actuar en contra de sus propios intereses.

La investigación del lado oscuro


Los científicos sociales han comenzado a documentar este lado oscuro de la inteligencia emocional. En una investigación de la Universidad de Cambridge, el profesor Jochen Mengesdescubrió que cuando un líder daba un discurso inspirador lleno de emoción, para el público era menos probable que escudriñara el mensaje y se acordara menos del contenido. Irónicamente, los miembros del público estaban tan inspirados por el discurso que afirmaban recordarlo.

Los autores llaman a esto el efecto asombrado, pero podría fácilmente ser descrito como el efecto estupefacto. Un observador que viera el impacto persuasivo de Hitler vería que su capacidad de expresar las emociones sería "rasgar el corazón", y estas emociones afectaban a sus seguidores hasta el punto de que iban a "dejar de pensar críticamente y sólo mostrar emoción."

Los líderes que dominan las emociones pueden robarnos nuestra capacidad de razonar. Si sus valores están fuera de sintonía con los nuestros, los resultados pueden ser devastadores. Nueva evidencia sugiere que cuando las personas tienen motivos egoístas, la inteligencia emocional se convierte en un arma para manipular a los demás.

En un estudio dirigido por la Universidad de Toronto, el psicólogo Stéphane Côté, hizo que empleados universitarios rellenaran una encuesta sobre sus tendencias maquiavélicas, e hicieron una prueba que medía sus conocimientos sobre estrategias eficaces para la gestión de las emociones.
Entonces, el equipo de Costa evaluó con qué frecuencia los empleados manipulaban deliberadamente las emociones de sus colegas. Los empleados que realizaron los comportamientos más perjudiciales fueron maquiavélicos con alta inteligencia emocional.
Usaron sus habilidades emocionales para degradar y avergonzar a sus pares para su beneficio personal

La otra cara del lado oscuro


Encender una luz en este lado oscuro de la inteligencia emocional es una misión de un equipo de investigación dirigido por el profesor Martin Kilduff de la Universidad College de Londres. Según estos expertos, la inteligencia emocional ayuda a las personas a disfrazar un conjunto de emociones al tiempo que expresan otras para su beneficio personal.
Las personas emocionalmente inteligentes "dan forma intencionada a sus emociones para fabricar impresiones favorables de sí mismos". "El disfraz estratégico de las propias emociones y la manipulación de las emociones de los demás para fines estratégicos son comportamientos evidentes, no sólo en el escenario de Shakespeare, sino también en las oficinas y pasillos donde se negocian el poder y la influencia."

Por supuesto, la gente no siempre utiliza la inteligencia emocional para fines nefastos. Muy a menudo, las habilidades emocionales son simples herramientas instrumentales para el logro de metas.

En un estudio de las emociones en el Body Shop, un equipo de investigación dirigido por el profesor de Stanford Joanne Martin descubrió que el fundador de Anita Roddick aprovechó emociones para inspirar a sus empleados para recaudar fondos para la caridad.
Como explicó Roddick: "siempre hemos querido persuadir a nuestro personal que para apoyar un proyecto en particular siempre tratamos de apelar a los corazones." Sin embargo, Roddick también alentó a los empleados a dominar sus expresiones de emoción.
En una ocasión, después de darse cuenta de que a menudo un empleado "rompe a llorar con frustración", Roddick dijo que era aceptable llorar, pero "yo le dije que tiene que ser utilizado. Le dije: 'aquí, llorar en este momento de la... reunión. "Al ver a Roddick como un ejemplo de un líder emocionalmente inteligente, queda claro que hay una línea muy fina entre la motivación y la manipulación. Caminar por esta cuerda floja no es tarea fácil.

La aplicabilidad de la inteligencia emocional 


Hay otros estudios que examinan la relación entre la inteligencia emocional y el rendimiento en el trabajo. Al estudiar a miles de empleados en 191 puestos de trabajo diferentes, la inteligencia emocional no estaba vinculada con un mejor rendimiento. En puestos de trabajo que requieren una gran atención a las emociones, una inteligencia emocional superior se tradujo en un mejor rendimiento.
Los vendedores, agentes inmobiliarios, representantes de centros de llamadas, y los consejeros sobresalen en sus puestos de trabajo cuando sabían leer y regular las emociones y fueron capaces de hacer frente con mayor eficacia a situaciones de estrés y ofrecer un servicio con una sonrisa.

Sin embargo, en puestos de trabajo que suponen un menor número de demandas emocionales, los resultados son inversos. Los empleados más inteligentes emocionalmente tienen menor rendimiento en el trabajo. Para los mecánicos, los científicos, y los contables, la inteligencia emocional era un pasivo más que un activo.
Aunque se necesita más investigación para analizar estos resultados, una prometedora explicación es que estos empleados estaban prestando más atención a las emociones cuando deberían haber estado enfocados en sus tareas.
Si su trabajo es analizar los datos de coches o su reparación, puede ser bastante molesto leer las expresiones faciales, tonos de voz y lenguaje corporal de las personas que te rodean. Es lo que sugiere que la inteligencia emocional es crítica en el lugar de trabajo, tal vez hayamos puesto el carro delante de los caballos.

Gracias a métodos de investigación más rigurosos, hay un creciente reconocimiento de que la inteligencia emocional, como cualquier habilidad, puede ser usada para el bien o para el mal. Así que si vamos a enseñar inteligencia emocional en las escuelas y en cursos de formación en el trabajo, debemos tener en cuenta los valores que van junto con ella y en las que es realmente útil.


FUENTE: Carlos Martín - Webmaster en www.elartedelaestrategia.com - Facebook: https://www.facebook.com/cmarper - Twitter: Carolus @elartestrategia - Licencia:No especificada. - Fuente: El Arte de la Estrategia http://manuelgross.bligoo.com/20151009-el-lado-oscuro-de-la-inteligencia-emocional-manipulacion-de-las-emociones

Imagen: Manipulation target 

sábado, 26 de septiembre de 2015

La inteligencia emocional: Fuente de creatividad, liderazgo y felicidad.


Desde la guardería hemos sido duramente entrenados para memorizar, para ser ordenados, para no cometer faltas de ortografía o resolver funciones matemáticas… Enseñanzas que más tarde se complementaron con una especialización  profesional.

Pero se olvidaron de enseñarnos aspectos básicos sobre nuestra motivación y emociones, de cómo aprendemos de nuestra realidad en función del   de nuestro cerebro, de nuestras atribuciones, de nuestra capacidad de cambiar, de crear y adaptarnos a nuestro entorno cambiándolo.

“Es tan importante saber qué no sabemos.”


La psicología (especialmente la denominada psicología positiva) en los últimos años nos está dando pistas sobre cómo estos aspectos tan relevantes para nuestro éxito profesional, como la creatividad y la innovación, extrañamente se relacionan con nuestro éxito   y nuestra felicidad.

El reto de nuestro siglo es reinventarse


Poco a poco la   y el conocimiento que habían sido tradicionalmente considerados las claves del éxito profesional han sido relegados a un segundo plano por otro  de características personales que se consideran más relevantes.

McClelland, el padre de las competencias, nos ayudó a entender que lo que distingue a los mejores no son sus conocimientos, sino sus competencias. Daniel Goleman nos mostró que la inteligencia que contaba para el éxito no era la inteligencia general sino la inteligencia emocional y que las emociones tienen un enorme impacto en nuestro éxito social.

Pero están siendo otros grandes psicólogos cómo Seligman y Csikszentmihalyi, Sheldon o King, desde corrientes como la Psicología Positiva, los que nos muestran cómo nos enfrentamos a nuestra realidad más compleja y sobre nuestra capacidad de adaptación al entorno: la resiliencia. Este tipo de cualidades lo que permiten es no tanto “ser un buen profesional”, sino cómo “poder seguir siendo un buen profesional”, probablemente la cualidad más valiosa de la era de la innovación.

La psicología en los últimos años está centrándose en este tipo de cuestiones que tiene que ver más con favorecer el desarrollo de las capacidades humanas, para que la   sea más creativa, productiva y tenga más sentido.

Las claves del éxito profesional en la era del cambio continuo están relacionadas con la innovación de nuestro entorno, con nuestra capacidad de adaptación personal para llevar nuevas ideas al terreno de la realidad: la principal característica del liderazgo.

La psicología positiva


El estudio de la motivación y la emociones, de cómo aprendemos de nuestra realidad, está dando pasos agigantados en la última década. Entre los múltiples conceptos que hay detrás de estos paradigmas es interesante destacar dos conceptos muy relacionados entre sí: la resiliencia y el optimismo (pensamiento positivo).

La resiliencia es la capacidad humana universal para hacer frente a las adversidades y los   en la vida, superarlos y ser transformado por ellos. La resiliencia tiene que ver con aspectos como expectativas, sensación de control (locus control interno), autoestima, autoeficacia y autonomía, e incluso otros aspectos como el sentido de la vida.

Es decir, depende de cómo nuestro cerebro nos atribuye un papel u otro en el desarrollo de los acontecimientos vitales que nos suceden, utilizando de forma positiva las emociones, como un sistema de guía, una brújula de aproximación, a la búsqueda de nuevas soluciones. Este concepto está estrechamente relacionado con el denominado pensamiento positivo u optimista.

Las personas que poseen este pensamiento positivo son más creativos, les resulta más fácil encontrar soluciones (sopesan aspectos positivos y negativos) y el locus de control interno y la confianza en   mismo además les protege en mayor grado contra los problemas, pues los orienta más a la acción.

Ser positivo es útil


Las emociones positivas, tal y como señala Fredrickson, aumentan el repertorio de pensamiento, aportan más creatividad, neutralizan los efectos de las emociones negativas y, por tanto, potencian la capacidad de acción para enfrentarse a la innovación.

Un profesional, un directivo con pensamiento “positivo” es más probable que sea un líder transformador. No son directivos cuyo cerebro les proporciona unas gafas para ver la vida en rosa, sino que miran hacia al futuro pensando en que pueden hacer lo que se propongan, y eso les hace al menos intentarlo. Es un primer paso que salta la barrera del inmovilismo al que condena el pesimismo del “nada tiene remedio”: las ideas y la acción son la clave de la innovación.

Pero son optimistas inteligentes, conscientes de la realidad y saben que, a veces, moverse implica riesgos: los nuevos optimistas no viven de ilusiones; evalúan su situación, prevén las consecuencias de sus actos y no esperan a que el azar les ayude.

El optimista realista ve la realidad tal cual es, no se pone vendas en los   por el miedo. Esto le permite trabajar para que sus circunstancias cambien a mejor, le es más fácil avanzar al ritmo de su sociedad, pues analiza los problemas sin tener la mirada en el pasado, es más probable que mire al futuro y crea en el éxito, sin ser irrealista. Son personas cuyos cerebros les hace ver la realidad de otra forma. Son mecanismos cerebrales que en buena parte se podrían desarrollar.

Este tipo de pensamiento   la felicidad, tal como está enfocando más recientemente la psicología, centrada cada vez más en el desarrollo de las capacidades humanas y el crecimiento personal, que depende en buena parte de este pensamiento positivo y del flow en palabras de Csikszentmihalyi.

Creatividad, innovación, felicidad, crecimiento personal y optimismo son conceptos relacionados. Progresar profesionalmente, nuestra capacidad para crear, innovar, puede ser curiosamente una de las claves para ser más felices como personas… Extrañas cosas que quizás nunca nos hayamos planteado, que quizás nunca nos enseñaron.

Esta entrada también la puedes encontrar en mi página de Contunegocio

Fuente:http://manuelgross.bligoo.com/20140226-la-inteligencia-emocional-fuente-de-creatividad-liderazgo-y-felicidad . vgallardo

martes, 21 de julio de 2015

Emotional intelligence and sustainable organizations


Dr. Travis Bradberry is the award-winning co-author of the bestselling book, Emotional Intelligence 2.0. He wrote the article named. " Six Unusual Habits of Exceptionally Creative People". I think this article could help us to understand one of the characteristics of the "Sustainable Organizations that I mention in my books: Sustainable organizations, from idea to design, and, sustainable personal, caring human assets.

How you know, traditional companies despise creativity due to ignorance of its power to generate sustainable benefits and the difficulty of creating enabling environments for development. Dr. Travis described in this article six habits or routines that have used the great name of culture and business.

These are:

Wake Up Early
Exercise Frequently
Stick to a Strict Schedule
Keep Your Day Job
Learn to Work Anywhere, Anytime
Learn That Creative Blocks Are Just Procrastination

I expend a huge amount of my time and energy writing books and articles and working to keep my company innovative. I’ve developed an obsession with some of history’s most creative minds in the hope that I might learn some tricks to expand my own creative productivity.
Some of the things I’ve learned are more useful than others, and some are simply too weird to try.
Steve Jobs, for example, routinely sat on toilets, dangling his bare feet in the water while he came up with new ideas, and Yoshiro Nakamatsu (inventor of the floppy disc) would dive deep under water until his brain was deprived of oxygen, then write his ideas on an underwater sticky pad.
Weird ideas aside, I’ve developed a pretty good understanding of the habits of some of history’s most creative minds. There’s enough commonality between different people that I’ve distilled their habits into strategies that anyone can follow.
Six of these strategies stand out because they have the power to change the way you think about creativity. Give them a try, and you’ll reach new levels of creative productivity.

1. Wake Up Early

Not all creative minds are morning people. Franz Kafka routinely stayed up all night writing, and William Styron (author of Sophie’s Choice, among other best sellers) woke up at noon every day and considered his “morning” routine to be staying in bed for another hour to think.
However, early risers make up the clear majority of creative thinkers. The list of creative early risers ranges from Benjamin Franklin to Howard Schultz to Ernest Hemmingway, though they didn’t all wake up early for the same reasons. Ben Franklin woke up early to plan out his day, while Schultz uses the time to send motivational emails to his employees. For many creative people, waking up early is a way to avoid distractions. Ernest Hemingway woke up at 5 a.m. every day to begin writing. He said, “There is no one to disturb you and it is cool and cold and you come to your work and warm as you write.”
The trick to making getting up early stick is to do it every day and avoid naps—no matter how tired you feel. Eventually, you will start going to bed earlier to make up for the lost sleep. This can make for a couple of groggy days at first, but you’ll adjust quickly, and before you know it, you’ll join the ranks of creative early risers.

2. Exercise Frequently

There’s plenty of evidence pointing to the benefits of exercise for creativity. Feeling good physically gets you in the right mood to focus and be productive. Exercise also forces you to have disconnected time (it’s tough to text or email while working out), and this allows you to reflect on whatever it is you’re working on. In a Stanford study, 90% of people were more creative after they exercised.
It’s no surprise that so many creative and successful people built exercise into their daily routines. Kurt Vonnegut took walks into the nearby town, swam laps, and did push-ups and sit-ups, Richard Branson runs every morning, and composers Beethoven and Tchaikovsky both walked daily.

3. Stick to a Strict Schedule

It’s a common misconception that in order to be creative, one must live life on a whim with no structure and no sense of need to do anything, but the habits of highly successful and creative people suggest otherwise. In fact, most creative minds schedule their days rigorously. Psychologist William James described the impact of a schedule on creativity, saying that only by having a schedule can we “free our minds to advance to really interesting fields of action.”

4. Keep Your Day Job

Creativity flourishes when you’re creating for yourself and no one else. Creativity becomes more difficult when your livelihood depends upon what you create (and you begin to think too much about what your audience will think of your product). Perhaps this is why so many successful and creative people held on to their day jobs. Many of them, like Stephen King, who was a schoolteacher, produced their breakout (and, in King’s case, what many consider his very best) work while they still held a 9 to 5.
Day jobs provide more than the much-needed financial security to create freely. They also add structure to your day that can make your creative time a wonderful release. The list of successful, creative minds who kept their day jobs is a long one. Some notable individuals include Jacob Arabo, who started designing his own jewelry while working in a jewelry shop; William Faulkner, who worked in a power plant while writing As I Lay Dying; and musician Philip Glass, who worked as a plumber.

5. Learn to Work Anywhere, Anytime

A lot of people work in only one place, believing it’s practically impossible for them to get anything done anywhere else. Staying in one place is actually a crutch; studies show that changing environments is beneficial to productivity and creativity. E.B. White, author of Charlotte’s Web, said it well: “A writer who waits for ideal conditions under which to work will die without putting a word on paper.” The same is true for any type of creative work. If you keep waiting until you are in the perfect place at the ideal time, the time will never come.
Steve Jobs started Apple in his mom’s garage, and JK Rowling wrote the first ideas for Harry Potter on a napkin on a train. When you have a creative idea, don’t wait—put it into action as soon as you can. Recording that spark of creativity may very well be the foundation of something great.

6. Learn That Creative Blocks Are Just Procrastination

As long as your heart is still beating, you have the ability to come up with new ideas and execute them. They may not always be great ones, but the greatest enemy of creativity is inactivity.
Author Jodi Picoult summarized creative blocks perfectly: “I don’t believe in writer’s block. Think about it—when you were blocked in college and had to write a paper, didn’t it always manage to fix itself the night before the paper was due? Writer’s block is having too much time on your hands. If you have a limited amount of time to write, you just sit down and do it. You might not write well every day, but you can always edit a bad page. You can’t edit a blank page.”
Picoult’s comment describes all creative activity—the only way to stay creative is to keep moving forward.

Bringing It All Together

In my experience, you must get intentional about your creativity if you want it to flourish. Give these six strategies a try to see what they can do for you.

We hope this summary is to your liking. We appreciate any suggestions and comments you want to do about it.


Lic. Claudio M. Pizzi
Director

www.dorbaires.com