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domingo, 5 de junio de 2016

Si no vendes con el alma, dedícate a otra cosa

¿Qué ocurre cuando se pierden ventas?, normalmente lo siguiente:


 - Se envía al sector de ventas a capacitación.


-   Se presiona a los vendedores para que vendan más.

    -  Se despide al gerente de ventas para tomar a otro que tenga nuevas iniciativas y cartera de clientes

      -  Se aflojan los controles para dar mejores condiciones a los clientes en detrimento del riesgo   crediticio y la incobrabilidad.  


      - Se permite la integración de clientes de dudosa trayectoria.

        
           -  Se otorgan condiciones más favorables a los clientes en detrimento de la rentabilidad de la empresa.

Cuando una empresa toma esta decisión, no tiene vuelta atrás, porque ha acostumbrado a los clientes a condiciones a las cuales no renunciarán. La empresa podría ganar algunas cuentas nuevas (a costa de un enorme sacrificio en términos de gastos financieros y pérdidas económicas, de productividad y credibilidad).
Los costos ocultos comienzan a aparecer. Los clientes buenos se confunden con los malos, porque ambos suelen tener las mismas condiciones para operar a pesar de las diferentes performances en materia de cumplimiento de compras y pagos.


¿Entonces, qué hacer?

Una sugerencia es revisar cómo hacen lo que hacen sus vendedores.





Vamos a dejar aquí una serie de principios que pueden ser de utilidad para ayudarle a recuperar ventas.

La venta dice un principio básico, “no es para guiones” es un tema de pasión y confianza, si el vendedor no inspira confianza, no puede vender.

Son las personas más felices las que más venden y fundamentalmente, las que tienen el don de transmitirlo porque, en definitiva, ¿Qué vende un vendedor sino otra cosa más que felicidad y soluciones?

No me imagino a clientes buscando vendedores “tristes” o que digan “con estos precios y condiciones no le podemos vender nada a nadie”.

Una actitud poderosa se demuestra a través del aspecto físico y la voz. Solo se transmite a través de las palabras el 7% de la comunicación.

Está absolutamente demostrado que la gente va en busca de personas  alegres y que asumen en su mente que ya las conocía de antes. La necesidad de felicidad actúa en el cerebro como un puente para generar la empatía necesaria.

Algunos piensan que van a ser mejores vendedores leyendo libros…los libros pueden ayudar al igual que las capacitaciones, no cabe ninguna duda al respecto, pero es una parte, lo extrínseco, lo intrínseco tiene que ver con la aptitud y la actitud.

Hay vendedores que no saben cuál es la diferencia entre una objeción y el cierre de ventas, o incluso creen que el cierre de ventas es posterior al barrido de objeciones…Todos enseñamos esto, y permítanme decir que es una verdad a medias. No hay posibilidad de hacer un cierre exitoso de ventas si no se ha comenzado bien. Se empieza a cerrar una venta desde el mismo momento en que comenzamos a interactuar con el cliente.

El cierre de una venta, es una actitud mental positiva e inteligente. Inteligente porque el vendedor debe saber detectar las señales de compra que le envía el cliente y debe aprender a cerrar la boca a tiempo. Muchos vendedores que he visto, incluso de experiencia, no saben pedir la orden cuando deben hacerlo y siguen hablando y hablando.

La actitud mental positiva significa enviar al cliente “la intención de cerrar”, el deseo, la convicción. Es por ello que la “fidelización de un cliente, no es otra cosa que la prolongación de un cierre de ventas”. Muchos vendedores cierran y se desentienden, ignoran que ocurre después de enviar la nota de pedido a facturación.

El secreto que todo el mundo conoce pero del cual muy poca gente se quiere hacer cargo, es el del título de esta nota. Si un vendedor no está dispuesto a vender con el alma, a comprometer todo su ser, su personalidad, en ello, mejor que se dedique a otra cosa porque está perdiendo su tiempo y recursos, y el tiempo y los recursos de la empresa que lo ha contratado.


Cuando se pierden ventas, existe por lo general un problema combinado. Por un lado, las acciones individuales del grupo de trabajo y por el otro, las acciones corporativas. Las empresas deben ayudar a sus gestores a través del diseño de políticas y estrategias claras, contundentes y flexibles que contemplen cada momento de la economía por donde se debe transitar. Un vendedor no puede lidiar con las condiciones de mercado y los problemas internos de su empresa, y viceversa.

Dorbaires. Consultoría - servicios profesionales y capacitación.

Lic. Claudio M. Pizzi
Director

www.dorbaires.com

lunes, 2 de noviembre de 2015

EL ARTE DE VENDER A LAS TROMPADAS EN LAS PYMES

Dice una vieja frase que se aplica al boxeo que “cuando uno no quiere, dos no pelean”. El problema se da cuando es nuestra empresa la que quiere “pelear” en vez de pensar.


Hay un viejo sistema de impulsar las ventas en las organizaciones, similar a lo que ocurre en las calles cuando hay problemas. Yo le llamo, “vender a las trompadas”, que es lo mismo que decir, forzar la venta.




Las épocas difíciles me hacen acordar a algunos reservorios de agua del África y los animales salvajes. Cuando el nivel baja, se reducen los espacios y las especies se amontonan y se incomodan unas a otras. Por lo menos, es lo que uno puede observar en los documentales con los cocodrilos e hipopótamos.

Situación similar se da cuando bajan las aguas en el mercado, dicho de otra manera, cuando se saturan los segmentos (mayor nivel de competencia), por reducción de la actividad comercial (menos compradores) o superpoblación de oferentes, o situaciones financieras de ahogo donde prima el criterio conservador de compra, bajan los niveles de seguridad de los inventarios y se estiran las cadenas de pagos. Muchos pretendiendo vender, y pocos queriendo comprar.

Es allí cuando el director comercial llama al jefe de ventas y lo “obliga” a mejorar los números, y este, se reúne con su equipo para “obligarlos” a colocar más pedidos, entonces los vendedores salen a la calle a “obligar” a sus compradores a recibir mercadería y servicios a como dé lugar,  y estos finalmente “obligan” a sus clientes a consumir más aunque no sea necesario. La pregunta es:

¿Por cuánto tiempo se puede sostener esta farsa?

La respuesta es contundente, no mucho, pero además, ¿Qué ocurre con la relación con los clientes?, ¿a quién se le cede el poder?, ¿cuánto hay que sacrificar en pos de mostrar mejores números para el directorio?, ¿qué pasa con las utilidades de la empresa?, ¿es razonable vender a pérdida para sostener el volumen de facturación?

Vender a las trompadas no es gratis y sobre todo, teniendo en cuenta que la gresca, es "callejera”, es decir, no estamos hablando de “boxear”, porque en el boxeo hay reglas de juego, está prohibido pegar por debajo del cinturón, y existe la cuenta de protección para el que esta grogui. En la pelea callejera como en el mercado, “no existen las reglas”, o si existen, pocos las respetan.

¿Cuantos rounds podría aguantarle una pyme a una corporación, en una puja por precios?

La realidad es que las empresas que venden a las trompadas, “casi siempre terminan en la lona”, por no entender que la venta, no se puede acelerar desde el voluntarismo. Para acelerar las ventas hay que desarrollar un plan y desde el plan lo que se acelera es el proceso.

Acelerar el proceso significa trabajar en sentido opuesto, es decir, se trabaja con los caminos que llevan a la mejora de los promedios de venta y no con el timing de la venta propiamente dicha.

Acelerar el timing de la venta es incrementar el stock de problemas de la empresa, y un ejemplo de ello podrían ser las devoluciones por disconformidad con los artículos despachados, la  des-personalización de la atención al público (evadir las objeciones para llegar rápidamente al cierre de la venta), el incremento del riesgo crediticio por colocaciones en clientes de dudosa honorabilidad, etc., etc.

Estemos en el canal B2B (business to business) o B2C (business to consumer), existe un tiempo “natural” en el proceso de vender y debe ser respetado. El punto es que “es más cómodo” presionar al personal de ventas para lograr una victoria pírrica que trabajar en el sistema integral de comercialización de la empresa. Esto último va desde definir una política comercial, una política de clientes, de créditos, de cobranzas, de atención al público, y estrategias que unan los objetivos de cada departamento, hasta los mecanismos necesarios para acordar soluciones conjuntas cuando surgen los problemas con los clientes.

Acelerar el proceso de la comercialización significa en definitiva, “auditar” la rueda operativa que gira en torno a los clientes para poder realizar un diagnóstico preciso de la situación y a partir de tal análisis, definir las acciones productivas y financieras de la empresa. 

Puede parecer “increíble” pero en la actualidad, existen emprendimientos y empresas de buen volumen de negocios que no trabajan con presupuestos de ventas profesionales, ni definen flujos de fondos comerciales. Organizaciones que no cuentan con sistemas de medición de la rentabilidad, o de concentración de cartera de clientes o de evaluaciones de riesgos comerciales.

Alguna vez alguien me dijo que “a las trompadas”, se puede ganar alguna que otra pelea pero nunca una batalla porque, siempre habrá alguien más fuerte, más grande  o de mejor técnica, por ello es preferible  en estas cuestiones del management, entrenar la inteligencia organizacional que los puños.


Lic. Claudio M. Pizzi
Director

www.dorbaires.com

viernes, 26 de junio de 2015

Cuidado con lo que hace, con tal de vender y conservar sus clientes. Por José Quintero.



Muchas empresas hacen hasta lo imposible con tal de vender sus bienes y servicios o hasta para conservar su cartera de clientes, acción muy válida hoy en día en una economía tan difícil como la nuestra, mas lo que no deberá ser válido, es afectar los procesos operativos y administrativos de la empresa por esta acción.

Como ejemplo, en una empresa se definieron 4 precios por los servicios de mantenimiento que ellos prestaban, esto dependiendo de qué tan complejo era el equipo que previamente se le había vendido al cliente, es decir, mientras más complejo era el equipo, pues su canon de mantenimiento era más alto.

Los problemas comenzaban cuando a los clientes les eran aumentados sus precios por mantenimiento, pues en ningún caso, dicho aumento era informado al cliente y este se enteraba pues al ver en la factura el incremento del servicio.

Ante esta situación, se indago en las gerencias de Ventas, Cobranzas y Administración, no encontrando respuesta alguna ante tal proceder, por lo que se recurrió a la Gerencia General.

En la Gerencia General de la empresa nos indicaron, que este era el procedimiento aprobado por los accionistas, ya que de esta forma se evitaba tener que sentarse a negociar con los clientes los aumentos de los servicios y así evitar entrar en conflicto con ellos (los clientes).

Ante esta respuesta, procedimos a realizar un análisis de los efectos que esta situación generaba en la cartera de clientes y en el ingreso de la empresa y lo que se encontró fue lo siguiente:

1-Clientes que aceptaban el aumento y continuaban con el servicio.

2- Cliente que no aceptaban el aumento y solicitaban  la finalización del servicio.

Y es en este segundo punto es donde queremos enfocarnos, pues al llegar a esta situación, algunas acciones un poco ortodoxas eran realizadas.

Los clientes que solicitaban el retiro del servicio, lo hacían más en reclamo por la forma en la cual les fue “notificado” el aumento del servicio, también otro grupo de clientes solicitaban la finalización del servicio en desacuerdo por el nuevo monto del aumento, lo que a la larga comenzó a generar otro tipo de situaciones.

Cuando estos clientes manifestaban su desacuerdo en el monto del incremento y se negaban a cancelarlo, no había en la empresa una persona responsable de fijar la posición y establecer cuales eran las bandas de descuento que se podían otorgar a los clientes, la Gerencia de Cobranzas (quienes eran los principales receptores de las quejas de los clientes) acudía a la Gerencia de Ventas, específicamente a los vendedores y cuando estos no daban una respuesta oportuna, pues a la Gerencia General de la empresa.

A veces los descuentos otorgados eran dados sin analizar el impacto que estos traerían en los ingresos de la empresa, por ejemplo, 4 clientes distintos que pagaban un mismo monto por mantenimiento, y en algunos casos pues no se realizaba aumento alguno, manteniendo el mismo precio del servicio, afectando de igual forma el flujo de ingresos de la empresa.

En el peor de los casos y como alternativa para conservar al cliente, se dejaba que este definiera el porcentaje de aumento o que indicara  cual era el monto que estaba dispuesto a cancelar por el servicio prestado.

Al realizar una revisión de la cartera de clientes, se puedo observar, que de los cuatro precios originales, ahora se tenían doce tarifas adicionales, esto debido a la forma desordenada y desorganizada en el otorgamiento de descuentos y aumentos de precios.

Como podemos ver en este ejemplo, son evidentes las fallas dentro del proceso de aumento de precios, lo que genera una serie de inconvenientes que afectan directamente los ingresos de la empresa.

Como puntos de oportunidad de mejora se le indicaron a la Gerencia General de la Organización, entre otros:

      1-    Establecer mecanismos de notificación de aumentos de precios a los clientes y garantizar que el cliente se dé por notificado del mismo, se sugirió que la notificación del aumento del precio del servicio sea realizada por los menos dos meses antes del vencimiento del contrato.

      2-    Definir los niveles de descuento a ser otorgados a los clientes, previo análisis del impacto del mismo en las cuentas por cobrar de la empresa.

      3-    Delegar en la Gerencia de Ventas, específicamente el gerente de ventas, la negociación de los incrementos y porcentajes de descuento a ser otorgados en caso de los clientes que rechacen dichos incrementos.

   4-   Una vez que la Gerencia de Ventas negocie algún tipo de descuento, este debe ser notificado a la Gerencia de Cobranzas a fin de que puedan tomar previsiones en sus proyecciones de cobranzas.

     5-    Diseño, elaboración y puesta en marcha de un formato de asignación de descuento, a fin de dejar constancia en los expedientes de los clientes, las fechas, montos de los descuentos otorgados y quien realizo la autorización de ello.

Lamentablemente la organización, no acogió estas sugerencias dadas, y continúo la desorganización al momento de asignar los descuentos y lo peor de todo, la pérdida de clientes.

Gracias por llegar hasta acá, espero que esta información le haya sido útil y que la compartas con aquellas personas que creas que les será de utilidad,  ayúdame a que más personas lo conozcan y se beneficien, ¿Cómo?:

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José G. Quintero E.
Twitter: @TGerencial
Email: tertuliagerencial@gmail.com

www.teruliagerencial.blogspot.com

miércoles, 3 de junio de 2015

Consejos tradicionales para vender más. Respuestas a consultas en Latinoamérica.


De los distintos viajes y experiencias por Latinoamérica, uno se lleva la impresión de que cada vez más, la gente pide las famosas “recetas” para hacer tal o cual cosa. 



Muchas veces suelo decir que lo más importante no son los “tips” que uno deja sino cuanto se está dispuesto a invertir del lado del oyente en lo experimentado, es decir, cuan convencido está de poner en práctica lo que ha escuchado y a llevar adelante un proceso de cambio trabajando a fondo en las implementaciones. 



No obstante ello, respetando las ideas y necesidades de quienes necesitan de guías, he aquí algunas conclusiones a modo de consejos tradicionales sobre las ventas y la potencialidad de crecimiento de las mismas. Responderemos también a algunas preguntas clásicas que suelen aparecer en los seminarios.

Vamos a resumir algunos puntos importantes:

  • El cliente tiene necesidades y hay que satisfacerlas.
  • No vendemos productos sino satisfactores.
  • Para satisfacer una necesidad hay que conocerla.
  • Para conocer la necesidad, necesitamos aprender a escuchar activamente.
  • Escuchar activamente significa  escuchar emociones y no palabras, detrás de la emoción se encuentran las aspiraciones, los temores, los deseos de los clientes.



¿Qué deberíamos poder lograr cuando estemos frente a un cliente?

Es una pregunta que aparece luego de dar algunas precisiones sobre técnicas de abordaje. La respuesta es:

  • Transmitir la imagen de estar a su servicio.
  • Preguntar para obtener información.
  • Detectar las razones para realizar o no la compra de nuestro producto / servicio.
  • Apoyarlo proponiendo soluciones y mostrando los beneficios del producto / servicio.
  • Buscar puntos de acuerdo para poder manejar las “posibles objeciones”


Una pregunta habitual que surge al mencionar la frase: barrido de objeciones.


¿Qué hacemos en caso de que las objeciones sean fundadas?, es decir, sean reales de los clientes.

La respuesta es:

Si las objeciones son fundadas, debemos focalizar los esfuerzos en borrar la diferencia (trabajar en las características adicionales, en los beneficios) y justificar para reconvertir las objeciones:

¡¡Si correcto, el precio es elevado porque tiene tal y cual característica!!


 Otra pregunta crucial que muchas veces nos hacen es, ¿Qué ocurre si no podemos cerrar la venta?

La respuesta es:

Si la venta no se cierra, se debe priorizar la relación porque, siempre hay que dejar la puerta abierta para visitas y contactos posteriores. Que el cliente no se vaya enfadado.


SET DE CONSEJOS FINALES:

  •  Es importante conocer al DECIDIDOR quien es realmente el que tomará la decisión de compra (si existe más de un  interesado).
  • Es importante personalizar la relación, demostrarle que no es uno más en la lista.
  • Hay que mantenerlo informado sobre el status de su compra. Demostrar que estamos con él.
  • No mostrar fisuras en el argumento: la credibilidad es primordial: debemos prepararnos y planear la venta.
  • No malgastar el tiempo del cliente que es un recurso en sí mismo (evitar la burocracia – y las molestias).
  • Honestidad en el proceso: si pretendemos una relación duradera. Es imprescindible cumplir las promesas.
  • Utilizar toda la información obtenida para realizar los cambios que sean necesarios para mejorar la oferta actual. Toda idea / sugerencia tanto de los clientes externos como de los internos no tan solo debe ser recibida y agradecida debidamente, sino también implementada.

Espero que esta información sea de utilidad para su emprendimiento. Estamos a su disposición.


Lic. Claudio M. Pizzi
Director
www.dorbaires.com