La británica Starship
Technologies prueba los prototipos de autómatas con seis ruedas para entregas a
domicilio
Compartir en Facebook Compartir en Twitter
"Imagine que el próximo repartidor de su pizza sea un robot".
Con este eslogan, Starship Technologies, una empresa fundada por dos de los
creadores de Skype, Ahti Heinla y Janus
Friis, y con sede en Londres, pretende revolucionar
el sector de la logística. Nada de coches eléctricos o drones que
llevan paquetes volando alrededor del mundo. Según Starship, el
futuro de la logística estará en las manos o, mejor dicho, en las ruedas, de
pequeños robots que llevarán directamente en las casas de los clientes todo
tipo de paquetes, desde la fruta del mercado hasta las pizzas. prometen que lo
harán sin contaminar y de forma "casi gratuita". De momento se han
probado los primeros prototipos, pero la firma cree que a lo largo de este año
podrán verse los proyectos piloto en ciudades de Estados Unidos y Reino Unido.
Está por ver la seguridad de estas entregas o si su interacción con los
peatones y coches es posible.
MÁS
INFORMACIÓN
Tu
próximo compañero de trabajo puede que sea un robot
Los
niños aprenderán jugando en el colegio con robots impresos en 3D
Los
robots, la cuarta revolución industrial
Amazon,
autorizado para hacer pruebas con drones repartidores
Wal-Mart
sigue la estela de Amazon y repartirá productos con drones
El objetivo del robot de Starship es ofrecer un servicio de entrega a
domicilio que reduzca los costes para todo tipo de empresas. "Nuestra
visión gira alrededor de tres ceros: coste cero, tiempo de espera cero e
impacto ambiental cero", ha afirmado el creador de este robot, Ahti
Heinla. Le han instalado cámaras y alarmas para evitar que alguien lo robe a
medio reparto y la empresa responsable dice que se podría conectar el robot a
un sistema de aviso para que si se detecta que alguien trata de manipularlo o
llevárselo, poder mandar una patrulla para frenar el problema.
El robot puede transportar el equivalente de dos bolsas del
supermercado, especifican desde la compañía, entregando de forma rápida y
barata paquetes de todo tipo. Los clientes podrán enviar sus productos de forma
automática y elegir a qué hora recibirlos, realizando por cada compra un
seguimiento en tiempo real a través de una aplicación móvil.
Para evitar el robo de los productos, solo el titular podrá desbloquear
el mecanismo de seguridad del robot una vez que éste llegue a su puerta.
Además, defiende la empresa, cada autómata tendrá un software de
navegación que le permitirá evitar obstáculos y no representará un peligro para
la viabilidad. Se moverá a una velocidad de una persona caminando.
Según Starship technologies, gracias a este instrumento se eliminarán
las ineficiencias en los últimos pasos de la cadena de suministro de productos.
"El mercado electrónico sigue creciendo y los clientes esperan tener
opciones más convenientes para la entrega de productos", ha considerado
Heinla. "El último kilómetro suele ser el paso más caro y difícil para las
empresas y los usuarios. Nuestros robots están diseñados para resolver este
problema. Por ello, hemos utilizado la tecnología presente en móviles y
tabletas", ha agregado.
“Para la Argentina estamos evaluando posibilidades y nos gusta el potencial que estamos viendo en estos momentos. Eso incluye planes de producción, pero no hay nada definido”, deslizó Rolf Epp en una entrevista con Apertura.com.
Por Ezequiel Chabay 18 de Marzo 2016
Rolf Epp es el director ejecutivo de BMW para Latinoamérica y el Caribe y desde comienzos de este año también conduce las operaciones en la Argentina. El mercado local no le es ajeno: aunque nacido en Uruguay, terminó la secundaria de este lado del Río de la Plata y también aquí cursó estudios universitarios. Entró en la automotriz en 1997 y, a poco de cumplir 20 años en la firma, repasa las condiciones del mercado de autos premium en el país, incluyendo sus vicisitudes y características sui generis.
¿A qué se debe el reordenamiento jerárquico de la compañía en Latinoamérica y el Caribe?
La Argentina es uno de los cinco mercados más importantes para nosotros. Aquí estamos representados como subsidiaria. Después de octubre y con los últimos acontecimientos políticos y macroeconómicos estamos viendo cómo reestructurarnos para hacer frente al volumen de ventas, que se había reducido y nos había obligado a adaptar nuestra estructura. Confiamos en que ahora crecerá.
Durante la vigencia del “impuesto al lujo”, ¿tuvieron que reducir su presencia en el país?
Antes de esta situación, teníamos una estructura para vender entre 3.000 o 4.000 autos, 700 MINI y la misma cantidad de motos. BMW tiene una fuerza de trabajo flexible, que un día está en la Argentina, pero en cualquier momento puede pasar a Brasil o a otro destino. A pesar de la crisis que pasaron el segmento premium y nuestras marcas, no hubo ninguna reducción de los puntos de venta en la Argentina. Estamos comprometidos y en diálogo permanente con nuestra red de concesionarias para definir la estrategia de precios y de productos. Ahora hay mucho entusiasmo en la red, sobre para el segundo semestre del año.
¿Habrá más concesionarios de BMW?
La Argentina tiene una geografía enorme y hay muchas áreas donde no estamos. La expansión no fue prioridad cuando el mercado estaba un 90 por ciento abajo respecto a los niveles de 2013. Después de este año, tendremos el tema en nuestro radar para ver dónde hay potencial para instalar más concesionarios. Lo estamos viendo.
¿Qué pasó con los clientes de la marca durante este tiempo?
Tenemos una demanda deprimida de clientes fieles de la marca, a quienes les hubiera gustado comprar un modelo en 2014 o en 2015 y no pudieron hacerlo por los precios excesivamente altos. Ahora están volviendo a la marca y eso es una enorme satisfacción. No solo son clientes fieles, porque renuevan su auto, sino que tenemos muchas conquistas de nuevos clientes que se ven atraídos por nuestros modelos de entrada, como el Serie 1 o el Serie 3.
¿Cómo creen que se desenvolverá el mercado?
Con la vuelta a los impuestos internos originales, o que había desde 2013, volvemos a tener precios competitivos, podemos importar de manera normal y transferir el dinero al exterior. Pero la idea es hacer un acercamiento gradual y ver cómo mejora la situación. Veremos más adelante de qué forma incorporar nueva gente y cómo aumentar las partidas de marketing y demás actividades.
Los fabricantes locales están pasando un momento difícil con la situación de Brasil. ¿Qué proyecciones trazaron para 2016 en la Argentina?
Si nos comparamos con los años de bajo volumen, esperamos una fuerte recuperación. No podemos detallar en cuánto, pero sabemos que no nos va a dar para volver al volumen de ventas anterior, a las cifras de 2012 o 2013. Si miramos los promedios de las tres marcas (BMW, MINI y Motorrad) en los últimos años, vemos una considerable mejora. No teníamos stock en la Argentina y por eso necesitamos producir unidades, certificarlas y enviarlas a puerto argentino. Esperamos que el nivel de ventas vuelva a la normalidad en abril. El primer trimestre no tendrá un gran salto en ventas por esta realidad del stock.
¿Cómo son los clientes de BMW en el mercado latinoamericano? ¿Hay diferencias entre un país y otro?
Creo que los latinoamericanos son menos extrovertidos que los europeos a la hora de elegir los colores, y por eso prefieren coches grises, negros, azules o blancos. Pero hubo una evolución al respecto. Vemos también que la clientela prefiere motorizaciones grandes, como el Serie 1 que ofrecemos solo en 1.20, con 2 litros y 4 cilindros. Generalmente, los coches en Latinoamérica vienen bien equipados y con llantas más grandes. Pero hay bastantes factores en común entre los países de la región.
Años atrás, BMW comenzó a ensamblar motos en Manaos, Brasil. ¿Es posible que la empresa monte algo en la Argentina?
Esos son proyectos de largo plazo. Pero, definitivamente, la respuesta es sí. Siempre BMW evalúa en qué forma la producción puede estar más cercana a sus mercados. Manaos es un ejemplo: comenzó hace siete años en Brasil y como este hubo otros casos. En Tailandia se sumaron motos a la línea de producción de autos que tenemos allí. Otro buen ejemplo es Santa Catarina, Brasil, con fábrica de BMW, y nuestro proyecto más potente, que es la planta de San Luis de Potosí, en México, que estará lista en 2018 y será capaz de abastecer a todo el mundo y no solo al mercado mexicano. Para la Argentina estamos evaluando posibilidades y nos gusta el potencial que estamos viendo en estos momentos. Eso incluye planes de producción, pero no hay nada definido.
¿Tienen una estrategia para atraer clientes en el mercado local?
En general, apuntamos a que la mitad de las conquistas provengan del segmento premium, y la otra mitad de clientes de marcas que no consideramos de alta gama. Para crecer dentro de un país no nos podemos concentrar solo en los fieles. Es necesario conquistar en los segmentos de entrada, con el Serie 1, el Serie 2 o el BMW X1, que tiene un 75 por ciento de “clientes conquista”. MINI y BMW Motorrad son marcas adicionales que nutren esta estrategia.
Las novedades que llegan
La colocación en concesionarias del BMW Serie 1 completamente renovado es una de las apuestas de la marca para el país. También relanzarán el Serie 3, un conocido que llegó cuando comenzó a regir el “impuesto de lujo”. Ahora recibió un facelift y esperan con él un buen nivel de ventas.
Epp adelantó como gran novedad la llegada del BMW X1, un modelo completamente diferente a su antecesor. Ese auto fue lanzado a fines de 2015 a escala global, por lo que llegará con cuatro meses de demora. Habrá disponibilidad completa de BMW X3, BMW X4, BMW X5, BMW X6 y otros modelos de buena aceptación.
También planean cosechar ventas con el MINI Cooper Countryman y el MINI Cooper Cabrio, la gran novedad por lanzarse a nivel mundial en estos días. Llegará a principios del segundo semestre. Para los amantes de las motos, se viene la R 1200 GS Adventure y la S 1000 XR. Así se completa el nuevo line-up de la marca.
La mayor compañía alimenticia de la Argentina pone US$ 50 millones para quedarse con un cuarto de las acciones de la principal empresa láctea del país.
Por Facundo Sonatti 04 de Diciembre 2015
Apenas 16 meses después del fallecimiento de Pascual Mastellone, el inconfundible líder de La Serenísima, la mayor empresa láctea del país, tanto sus herederos como sus hermanos no pudieron revertir las pérdidas históricas que acusa la compañía.
Ayer, a través de la información enviada a la Comisión Nacional de Valores, se confirmó el ingreso del Grupo Arcor, de las familias Pagani y Maranzana, entre otros, al capital accionario de Mastellone Hermanos tras un desembolso inicial en pesos equivalente a US$50 millones, que se ampliará a US$85 millones de ser ejercida la opción que tienen a favor los accionistas de Arcor para incrementar su peso en la firma.
Tras una combinación de emisión de nuevas acciones y la venta por parte de algunos de los accionistas de Mastellone Hnos al propio Arcor, la alimenticia nacida en Arroyito accederá a un 24,99 por ciento de las acciones de la primera. A su vez, el acuerdo rubrica la posibilidad que los accionistas de Arcor eleven su participación en la firma láctea hasta un monto igual pero no superior al 49 por ciento hasta el 2020 como así también hacerse con el 100 por ciento entre 2020 y 2025.
Cuestión de escalas
Mientras que el Grupo Arcor facturó $20.476 millones en los primeros nueve meses de este año, Mastellone Hnos ingresó $10.422 millones en el mismo período. Pero mientras que la primera ganó $744 millones, la segunda anotó $265 millones en pérdidas. Un rojo histórico que acompaña a la dueña de marcas como Cremon y Casancrem.
Por otro lado, las dos firmas argentinas son socias de la francesa Danone, Arcor en Bagley -donde produce galletitas y alfajores- y Mastellone Hnos en la división yogures y postres desde 1999, cuando también acusada por ruinosas perdidas cedió el negocio más rentable de la compañía.