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viernes, 18 de septiembre de 2015

Una "historia clínica" de Jesús afirma que sufrió estrés intenso y crónico.


Un médico realizó un repaso de los últimos momentos del hijo de Dios en los que, según detalló, 


padeció "alto desgaste psicofísico". Durante la crucifixión, experimentó pérdida de líquidos 
vitales y descenso de presión arterial, además de dolor penetrante, potenciado por el miedo.



El médico Daniel López Rosetti es el autor de El estrés de Jesús, un ensayo de corte
 médico-histórico que se centra en el aspecto humano de Jesús
 para elaborar una "historia clínica" del hijo de Dios y abundar en su estado médico en los
 momentos que rodearon su crucifixión.

López Rosetti afirmó que "Jesús sufrió intenso estrés agudo y crónico desde su detención
 hasta su crucifixión". A ello, el especialista añade una larga lista de dolencias, que rodearon su
 muerte y posterior resurrección: alta tensión emocional, cansancio, fatiga, alteraciones de
 sueño, pérdida de apetito y ayuno, es decir, una progresiva pérdida de energía.

El médico, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés, detalló en diálogo con el
 diario Clarín que Jesús murió antes que las otras dos personas con las que fue crucificado,
 producto de un alto nivel de "desgaste psicofísico" que trajo aparejado un "agotamiento
 extremo".

En este sentido, el hijo de Dios seguramente debió experimentar "todos los síntomas del estrés",
 entre los que el especialista enumeró estado de alerta psicológica, taquicardia y aumento en la
 presión arterial, así como dilatación de pupilas, hiperventilación y rigidez de los músculos.
 Aseguró que sus reacciones ante momentos difíciles estuvieron dentro de los parámetros
 fisiológicos normales.

El médico apuntó que la traición de Judas provocó a Jesús una "enorme angustia", al tiempo que
 señaló, en referencia a su arresto y posterior juzgamiento: "Una de las causas que mayor estrés
 produce es la sensación y percepción subjetiva de pérdida de control sobre las circunstancias".
 Estos momentos despuntaron la etapa "crónica" de estrés.

López Rosetti se refirió también a los azotes y golpes que debió sufrir a poco de ser crucificado:
 los golpes y la corona de espinas le generaron "dolor intenso y un miedo que potenció ese
 dolor". La pérdida de sangre y líquidos vitales le provocó una caída en la presión arterial y
 taquicardia, lo que llevó a un "shock", según el especialista.

Para elaborar su libro, completado hace unos cinco años, López Rosetti releyó la Biblia y
 consultó textos históricos, prestando especial atención a los hechos que fueron corroborados por
 descubrimientos arqueológicos. Además, el médico concurrió al Museo de Israel, donde se
 guardan los Rollos del Mar Muerto para completar su investigación.


FUENTE:http://www.infobae.com/2014/04/17/1557958-una-historia-clinica-jesus-afirma-que-sufrio-estres-intenso-y-cronico