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viernes, 1 de enero de 2016

RUSIA Y ARGENTINA NECESITAN EMPRENDEDORES Y PYMES

He estado explorando las realidades de las empresas PYMES en los diferentes países del mundo. Me he detenido particularmente en Rusia porque últimamente había estrechado lazos con la Argentina. El pueblo Ruso tiene muchas similitudes con el argentino y el latinoamericano por cuanto ha tenido que enfrentar muchos problemas a lo largo de su historia.

He ha interesado singularmente el cómo emprendedores de diversas partes del mundo, luchan por organizarse y lograr establecer sus empresas en medio de crisis nacionales e internacionales.

Los problemas financieros mundiales, han afectado la demanda de productos, y por ende las exportaciones, es por eso que una forma de ir reduciendo el impacto de este fenómeno, es crear un fuerte mercado interno de consumo. Para ello es necesario crear organizaciones (oferta de productos) y sostener demandantes que puedan tener capacidad de consumo.

Rusia se encuentra afectada por el mismo problema que tenemos en Argentina. Para que un emprendimiento pueda crecer hacen falta condiciones de desarrollo. Estas no tan solo tienen que ver con la capacidad de consumo de los habitantes (mercado), sino también con las regulaciones y el apoyo estatal.


IMÁGEN: http://licpereyramele.blogspot.com.ar/2010/04/argentina-y-rusia.html

La reducción de gravámenes impositivos, la eliminación de barreras administrativas, la ayuda financiera y la educación continua en materia de gestión, son temas complementarios de elevada importancia.

Si se dispone de mercado, y se despejan los problemas de la burocracia estatal, un elemento adicional indispensable para poder conectar al mundo de la producción con el mundo comercial (consumo) es el crédito.

Existe un crédito comercial y uno financiero. El comercial es aquel que fluye dentro del mercado, es aquel que se utiliza para movilizar parte del capital de trabajo de una empresa. Es el crédito que otorgan los proveedores. Una financiación en plazos de pago que no contienen intereses tan elevados. Este crédito comercial ayudar a movilizar parte del sistema productivo, pero solo representa una parte del problema.

El crédito financiero, es aquel que se destina al auxilio de los medios de producción. El emprendedor lo necesita para comprar maquinarias, vehículos, herramientas, para aumentar las instalaciones. Es un crédito que depende de los bancos y las entidades financieras en general aunque los gobiernos participan (a mi gusto, mucho menos de lo que deberían) a través de bancos del estado y provinciales.

Tasas elevadas de interés atentan contra la actualización de los llamados bienes de capital y esto significa en el mediano y largo plazo, afectación de la productividad.

Un desarrollo del mercado interno de consumo, es importante para empresas que en el corto plazo no pueden generar vínculos firmes con la exportación, sin embargo, es importante que los gobiernos puedan ayudar a las empresas a exportar. Debemos recordar que no todas pueden vender en el mercado interno. Existen muchos productos que tienen destino de exportación, comenzando con los agrícolas ganaderos.

Por último, debemos hablar de “productividad”, un tema importante que debe ser abordado con suma preocupación por los emprendedores y empresarios. El acceso a los mercados para cualquier empresa, es una ventaja considerable, pero esta no podría mantenerse si no se es productivo (eficaz y eficiente). Para lograrlo se necesita una mejor educación y mejores empleos. Esto significa pasar de producir “comodities”, productos primarios, a producir productos con valor agregado que puedan obtener mejores precios de venta.

Estructuralmente, los gobiernos pueden aportar mucho a este objetivo, apoyando la creación de parques industriales, el acceso al llamado “capital semilla”,  es decir, al capital que se necesita para iniciar cualquier proyecto de inversión, el seguimiento a través de sistemas de “incubación de empresas” (desarrollo de actividades para sostener el crecimiento y desarrollo de las empresas guiándolas en la etapa de introducción), el diferimiento del pago de impuestos y la regulaciones de los mercados para evitar que la concentración económica de capitales (el mercado en pocos oferentes), pueda afectar su proceso de inserción. Otros dos aportes importantes son la logística y los impuestos. En Argentina por ejemplo, la presión fiscal es agobiante y transversal. Existen impuestos nacionales, provinciales y municipales que se crean a discreción para sostener el gasto público de los diferentes estados. La carga tributaria es muy elevada, y cuando esto ocurre, termina ahogando la capacidad de consumo, ahorro e inversión de los ciudadanos. Por otro lado, la logística. Muchas empresas en Argentina, al igual que en Rusia, por ser países de gran extensión territorial, sufren los costos del traslado de la producción. Es fundamental aliviar dichos costos y para ello, los estados deben trabajar en la producción de carreteras, puertos, vías férreas, y sistemas de transportes de bajo costo. Un dato sobre Rusia acerca de las pymes, el cual he intentado verificar, dice que éstas proveen en la actualidad, un 20% de los puestos de trabajo. Por eso es vital que en países como Rusia y Argentina, el emprendedorismo y la creación de empresas, se tome como una cuestión de estado.

A pesar de todas las restricciones en materia económica, financiera y estructural, debemos seguir adelante y hacer realidad nuestros sueños. Tanto en Argentina como en Rusia, existen los deseos y los sueños.  Podremos tener diferencias culturales, de idioma, pero tenemos sueños comunes. Queremos ver crecer y desarrollarse a nuestras organizaciones porque son la fuente prosperidad para los pueblos.

Lic. Claudio M. Pizzi
Director


www.dorbaires.com