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domingo, 7 de diciembre de 2014

DATOS SOBRE ASPECTOS MACROECONOMICOS DE LA ARGENTINA

Algunos datos sobre la macro en Argentina, merecen ciertas consideraciones.

La UOM (Unión Obrera Metalúrgica), Comercio, UPCN (estatales) y la Bancaria acordaron subas salariales del 24%. El gremio de camioneros sostiene un reclamo del 30%.

Un trabajo del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina reveló que 4 de cada 10 niños y adolescentes se encontraban afectados por la pobreza a fines de 2012. Las tasas serían aún mayores de no ser por la Asignación Universal por Hijo. El crecimiento de la tasa de pobreza obedece a dos factores: inflación y caída de la actividad económica.

La inflación esperada por el público en Mayo 2013 para los próximos 12 meses a nivel nacional es del 34,9%, según la Universidad Torcuato Di Tella. Esto implica una suba de 0,7 puntos porcentuales comparado con la medición del mes anterior. Las perspectivas inflacionarias en promedio aumentaron por tercer mes consecutivo, a pesar de la vigencia del congelamiento de precios.





La actividad económica en Brasil creció en marzo frente al mismo mes de 2012, un 1,2%, según el Banco Central de Brasil. El alza fue de 0,7% en relación a febrero. Estas tasas no distan del crecimiento marginal logrado en 2012 de 0,9%. La desaceleración de la economía brasileña perjudica el desempeño de Argentina, ya que se trata de su principal socio comercial.

El mes de abril finalizó con una contracción interanual de 17% de las reservas internacionales. El dólar oficial continua con tendencia alcista mientras  el tipo de cambio en el informal, denominado dólar blue, retrocedió en los últimos días, luego de alcanzar un pico máximo de $/u$s 10,75 el 8 de mayo pasado.

Debido al deterioro en el balance cambiario, a partir de 2011 el gobierno nacional incorporó nuevos mecanismos de intervención en el mercado de divisas. Las medidas involucraron restricciones a la compra de moneda extranjera y al giro de dividendos y regalías en dólares al exterior, recargos por compras fuera del país y adquisiciones de paquetes turísticos internacionales. En mayo 2013, el Poder Ejecutivo Nacional envió al Congreso un proyecto para la emisión de dos instrumentos financieros destinados a canalizar tenencias de dólares no declaradas. Uno de ellos, denominado Bono Argentino de Ahorro para el Desarrollo Económico (BADE), se trata de un bono en dólares que emitirá el Tesoro nacional y cuya recaudación sería destinada al financiamiento de inversiones en el sector energético. El segundo instrumento anunciado es un certificado de tenencia de divisas que emitirá el BCRA, Certificado de Depósito en Dólares (CEDIN), que podrá usarse para cancelar compras inmobiliarias y financiar construcciones.





En el mercado cambiario oficial rige un sistema de flotación administrada desde la salida de la convertibilidad en enero de 2002. La disponibilidad de divisas del Banco Central (BCRA) para administrar la cotización del dólar se encuentra afectada principalmente por el resultado de la balanza comercial y turística y el flujo neto de capitales, en un contexto dónde la demanda para atesoramiento se encuentra limitada.

La brecha entre la tasa de interés en pesos con respecto a la de dólares registró una tendencia decreciente desde el mes de diciembre hasta mayo. Luego comenzó a incrementarse y hoy se ubica en 14,17%. Es decir, a 1 año se espera un tipo de cambio implícito de $5,48 por dólar.

Con respecto al intercambio comercial, si bien el primer trimestre de 2013 finalizó con un saldo positivo de u$s 1.310 millones, este valor se ubicó 56% por debajo del obtenido en el mismo trimestre de 2012. La retracción interanual del superávit se explica por una baja de 2,5% en las exportaciones, al mismo tiempo que las importaciones se incrementaron 4,9%.

En particular, las ventas al mercado externo de productos primarios (PP) y Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que representaron en conjunto 56% del total de despachos, presentaron una caída de 4,4% reflejo del efecto “retrasado” de la sequía de la última cosecha agrícola (aceites y subproductos) y las mermas en la producción de granos.

Los egresos e ingresos de divisas por motivos turísticos también afectan el balance cambiario. Durante los primeros tres meses de 2013 el gasto total de turistas en nuestro país alcanzó u$s 697 millones mientras que las erogaciones de viajeros argentinos en el exterior sumaron u$s 832 millones, lo que significó un déficit de u$s 134,6 millones Este resultado negativo superó en u$s 33,6 millones al déficit obtenido en todo 2012.


El año 2012 finalizó con una entrada neta de capitales de u$s 1.568 millones, luego de haberse registrado una fuga neta de u$s 6.018 millones el año anterior, producto de las restricciones a la salida de capitales del país. Sin embargo, el retiro de depósitos bancarios en moneda extranjera que forman parte del stock de reservas del BCRA, ha sido ininterrumpido desde el anuncio de las primeras limitaciones a la compra-venta de divisas.

En síntesis, el saldo comercial y el turístico se han venido debilitando desde 2012, lo que se traduce en un menor volumen de divisas en poder del BCRA, y por lo tanto en una capacidad de intervención en el mercado cambiario más restringida. En el corto plazo no hay señales claras de mejora en el intercambio comercial, ya que se esperan repuntes en las ventas de productos primarios por el ingreso de la nueva cosecha agrícola, pero al mismo tiempo se prevé que el déficit energético se acentúe por la tracción de la demanda interna de combustible y gas.

Como resultado de esta contracción en las reservas y una demanda sostenida de dólares, producto de la pérdida de confianza en la moneda local y como resguardo de valor ante las elevadas tasas de inflación de los últimos años, la cotización oficial de la moneda extranjera comenzó una tendencia alcista que aún no se detiene.
Ante las medidas implementadas por el BCRA que restringen la compra de divisas, la demanda se aceleró y se desarrolló un mercado conocido como “paralelo”. Si bien se desconocen los montos operados en el mismo, diversos medios de comunicación difunden a diario la cotización del dólar “blue”, que depende de las expectativas de los actores económicos demandantes y oferentes de dólares.
En este sentido, la cotización en el mercado “informal” se conformaría por las previsiones de política económica, en particular de la inflación y tasa de devaluación esperada. Por lo tanto, en un contexto de incertidumbre los tenedores de divisas no desean desprenderse de ellas limitando la oferta, mientras que la demanda se fortalece impulsando al alza el valor del dólar “blue”. La conformación de este mercado especulativo generó aún más incertidumbre, afectando la toma de decisiones de los distintos sectores económicos, y perjudicando principalmente aquellos que dependen de insumos importados, al mercado inmobiliario y a la construcción.

Como decíamos, la evolución del tipo de cambio informal ha sido alcista, hasta alcanzar un máximo de $/u$s 10,75 el 8 de mayo pasado, cuando la brecha entre el blue y el oficial fue de 100%. En las últimas dos semanas el dólar blue se apreció 18%, y la brecha se redujo a 64%.
Por otra parte, cabe destacar que el resultado de las cuentas del sector público también incide en el mercado cambiario.
En Argentina la política fiscal de los últimos años ha sido expansiva y los gastos no pudieron ser financiados en su totalidad por los ingresos tributarios. El año pasado finalizó con un déficit primario de $ 4.373,6 millones luego de 15 años consecutivos de superávit, y a pesar de haber obtenido recursos extraordinarios desde la ANSES y el BCRA por cerca de $ 25.000 millones. Este saldo negativo fue en gran parte cubierto con emisión monetaria.




La cotización blue no es la única alternativa al valor oficial del dólar. Las medidas implementadas por el gobierno generaron el “dólar turista” que se ubica un 20% por encima del oficial, el dólar “contado con liqui” que consiste en la diferencia entre el precio de compra y venta de títulos denominados en pesos que coticen también en el exterior, el dólar “Colonia” referido a adelantos en efectivo en cajeros automáticos en el exterior, y el “dólar inmobiliario, ladrillo o celeste” cercano al promedio entre el oficial y el blue. También se podría mencionar el dólar del exportador agropecuario, que surge de descontar del precio percibido las retenciones por exportación del valor oficial, entre otros.
Por lo tanto, se pone en manifiesto en las operaciones reales la existencia de un desdoblamiento cambiario en la actualidad, ya que no hay una única cotización vigente.





En la última década, con un sistema de tipo de cambio único y flotante, la economía se posicionó en una situación favorable de superávits fiscal primario y comercial no observada históricamente. Si bien los indicadores macroeconómicos se han deteriorado en los últimos años, el escenario de 2012 no es comparable con aquel período de los ’70 en términos de variables macroeconómicas. Igualmente, la preocupación por el mercado cambiario está creciendo. En suma, la situación del mercado cambiario se vio alterada por los distintos anuncios e instrumentos implementados. Asimismo, el resultado de la balanza comercial de este año dependerá de la recuperación de las exportaciones agrícolas y las importaciones energéticas necesarias para cubrir la demanda. Por otra parte, dadas las restricciones a girar ganancias, no se esperan grandes movimientos de capitales ni inversiones. Además, la política fiscal continuará expandiéndose de la mano del año electoral, y así la emisión monetaria. Por lo tanto, se espera que hasta octubre la situación del mercado cambiario no se modifique sustancialmente.

A continuación mostraremos algunos indicadores relevantes finales.



*Fuentes revisadas: EPN - UB -  BCRA - INDEC - ACREA - Marcos Ochoa Escuela de Post grados UB - BCRA - Universidad Torcuato Di Tella - USDA - Bloomberg - JP Morgan - UTDT


Lic. Claudio M. Pizzi
Director
www.dorbaires.com

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