Mi nuevo libro ya se encuentra disponible en Editorial Sb
Un espacio para reflexionar e informarse sobre todo lo que ocurre en las organizaciones y su entorno
Translate
martes, 10 de marzo de 2026
viernes, 19 de agosto de 2022
jueves, 18 de agosto de 2022
sábado, 23 de abril de 2022
sábado, 5 de febrero de 2022
sábado, 10 de julio de 2021
PARA LOGRAR EL DESARROLLO LA ARGENTINA DEBE DESTRUIR SU SISTEMA POLÍTICO
No
son momentos para la especulación o la tibieza. Los países subdesarrollados la
están pasando muy mal en pandemia. La actividad privada está sufriendo un
desgaste nunca antes visto. En Argentina, la “grieta” es una realidad. Algunos
se lo adjudican al fanatismo. No están equivocados, pero hay algo más. La
grieta representa “la lucha por los recursos económicos”. La grieta de la
Argentina es económica, no me cabe la menor duda. No siempre fue así. En los
80’s el país lograba salir de una dictadura militar para alcanzar la democracia
republicana. Utilizando la métrica de Pareto, el 80% de la sociedad disponía de
unos valores fuertes, un nivel de educación elevado, y una cultura semejante a
la que disponen los países desarrollados. Ese sueño llamado democracia republicana, duró
lo que duró la presidencia del Dr. Raúl Alfonsín. A partir de su victoria, se
empezó a gestar en el país lo que al presente describo como “la dictadura
política”. Un sistema cerrado de beneficios para un sector concentrado de la
sociedad, constituido por el poder político, judicial, sindical, cierto poder
empresarial y lo más reciente, el poder de los pseudo líderes sociales. Este
poder mantiene a la economía encerrada en su lógica destructiva. La lleva del
“populismo” al “ajuste” y del “ajuste” al “populismo”. Convirtió a la
democracia en un proceso de legitimación de la “inoperancia, la incapacidad y
la corrupción”. Cada dos años, los
argentinos estamos obligados a votar, a colocar un “papel repleto de nombres”
en las urnas sin conocer quiénes son esas personas, cuál es su currículo vitae,
su declaración jurada de bienes, sus estudios, sus ideales, sus intenciones, “sus
prontuarios”. De igual modo, las “alianzas electorales”, las cuales no están
obligadas a presentar sus ideas en una plataforma. No están obligadas a decir:
“que quieren hacer, como lo van a hacer, con qué recursos, en que tiempos, y
que intereses afectarán”. Los argentinos nos hemos acostumbrado a votar “caras
sonrientes”, “personajes que no tienen la obligación de debatir”. Cuando llegan
al poder, se ajustan sus remuneraciones como quieren, mal utilizan los fondos
públicos, se toman la libertad de contratar de forma directa empleados públicos
que no hacen otra cosa que “pinchar papeles, ir a una plaza a marchar,
aplaudir, hacer número, a justificar su sueldo”. Los famosos ñoquis. A esto se
le suma el poder sindical y sus acuerdos populistas. Licencias con goce de sueldo
por años para aquellos que se afilien al partido A o al B.
El
sistema creado por la política que actualmente rige los destinos del país, es
un “sistema perverso”. Un sistema que no
tiene “ni retroalimentación ni control”.
Por ejemplo, si un legislador del partido A de la oposición, gana las
elecciones, y decide pasarse al partido oficialista B, no tiene ninguna
penalidad. Ni se le exige la renuncia. No hay persona de poder en la Argentina
que “se encuentre obligada” a demostrar el recorrido de sus ingresos y su patrimonio”.
Ni jueces, ni sindicalistas, ni líderes sociales.
Este
sistema político obliga a los candidatos a ofrecer (cada dos años) promesas que
no podrán cumplir para lograr el voto.
La única herramienta de control visible, es el “presupuesto de la nación”
que, en la Argentina, todo el mundo sabe, es un “invento”, un “pronóstico que
jamás se cumple”. Además, representa números descolados de la realidad, descolgados
de un plan, de un proyecto país. por tal
motivo, no sirve para nada.
Más
de 20 millones de personas cobran del estado (entre sueldos y subsidios), el
cual es mantenido por apenas por unos 6 millones de trabajadores del sector
privado. Por cada 100 empleados privados, hay 55 públicos. La jubilación mínima
en el país es de $24.000 (pesos, redondeados). Un legislador gana 10 veces más,
un juez 23 veces más, y un intendente entre 15 y 37 veces más.
En
la administración pública, se ocupan cargos por relaciones políticas, salvo la
parte estratégica del estado como es el caso de las universidades y algunos
cargos de empresas de servicios. Muchos de los empleados incorporados en las
últimas décadas tuvieron que ver con razones políticas (acomodos, pagos por
apoyo electoral) y no con necesidades de la ciudadanía.
Todos
los recursos que el estado brinda a los sectores de menores ingresos, se
transforman en “estables” (derechos adquiridos) como, por ejemplo, la
asignación universal por hijo. Desde que se han implementado, jamás se han
convertido en “trabajo digno”.
Queda
claro entonces que no es la “ideología, ni la vocación de servicio” la que
determina la grieta en el país. Es la lucha por los recursos del estado. De un
lado, los que quieren progresar en la actividad privada y pagar impuestos
razonables que se transformen en servicios de calidad para la comunidad, y por
el otro, los que nunca han emprendido, los que no saben hacer un cheque, pagar
un sueldo, hacer una mezcla de material para revocar una pared o levantarse
temprano a la mañana para ingresar a la fábrica. Son aquellos que bajo la
bandera de la “igualdad social, la libertad sindical, la justicia social, la
lucha de clases y tantas otras tonterías más que venden con gran habilidad”,
aprovechan el sistema electoral para enmascararse en una lista y vivir del
esfuerzo de los privados, vivir sin trabajar.
Nadie
puede negar la importancia del estado, ni los servicios que presta a la comunidad,
pero en un país como Argentina donde el estado, no puede garantizar la
seguridad, la justicia, la salud, la educación, la libertad, la democracia
termina siendo un “trámite obligatorio para legitimar la impunidad, la vergüenza,
el descaro y la corrupción”. El único negocio, la única actividad que ha
prosperado en los últimos 50 años en la Argentina, ha sido el “oficio del
político y todo aquel relacionado con este sistema perverso”. Personas que
cobraron, cobran y seguirán cobrando fortunas, no importa si el país se hace
mil pedazos. Personas que seguirán utilizando a “vivos y a ignorantes” para
permanecer en el poder y cambiar de lugar cada 4 años.
El
desafío es claro, o los argentinos nos decidimos a refundar una nación,
refundar la constitución nacional, y a destruir el sistema político vigente, o
seguiremos cayendo en la extrema pobreza, la indigencia, la ignorancia, lo que
da como resultado la implantación de una tiranía y la pérdida de la libertad en
toda su expresión. La solución está en nuestras manos, en la conciencia, en
nuestros corazones, y en el coraje para convertirnos en protagonistas de la
historia, coraje para salir de la dependencia electoralista, y tomar las
decisiones que debemos tomar por nuestras familias y las futuras generaciones.
jueves, 24 de septiembre de 2020
Planificación estratégica en la PYME Argentina, ¿es posible?
La
organización Family Firm Institute dio
a conocer una estadística de empresas familiares en el mundo, el rango de
compañías que son manejadas o que pertenecen a una familia es de 65 a 80%. En
Argentina, el tejido empresarial local es débil. Tenemos entre unas 800.000 y
900.000 empresas. De todas ellas, solo el 0,2% son grandes compañías. Más del
80% son microempresas. Estas últimas que nacen con un promedio de 3 empleados,
son las que generan buena parte del trabajo en la Argentina.
De
seguro, podemos encontrar muchas justificaciones sobre este cuadro, algunas
serán políticas, otras económicas, otras coyunturales. Todas ellas son válidas,
hablan de realidades nacionales y regionales. Quien podría negar los efectos de
la inflación, el retraso cambiario, la concentración, la competitividad, el
costo laboral, el logístico, el impositivo, podríamos seguir y de seguro
encontraríamos más elementos que justificarían una parte de nuestra realidad, pero
no es toda la verdad.
Los seres humanos, nacemos con el don de “soñar”.
Con la capacidad de imaginar un presente y un futuro. Desde la niñez, lo
hacemos en rebeldía, en libertad, sin que los riesgos inherentes a cualquier
camino que emprendamos, nos aparte de la idea. Con el tiempo, por diferentes
cuestiones, entre ellas, las que he nombrado, no son pocas las personas y
organizaciones que abandonan este saludable hábito, o lo reducen a la mínima
expresión, cayendo en simplificaciones, en sesgos mentales, en el “día – día”
operativo, en el cortoplacismo. Cuando ello ocurre, se pierde el norte y solo
existe la alternativa de la “supervivencia empresarial”. La otra parte de la
verdad tiene que ver con la falta de profesionalización de nuestras empresas y
con un elemento central, imprescindible para una organización. La planificación
estratégica.
Necesitamos emprendedores y empresarios Pymes que
se atrevan a soñar, y que tengan el conocimiento necesario para transformar ese
sueño en estrategias, planes, políticas y acciones concretas. Esta es la forma
para plasmar el sueño organizacional en una “estrategia de desarrollo y
crecimiento sustentable”. Dedicamos mucho tiempo a sobrevivir, y poco a crear e
innovar. A pensar la organización y proyectarla al futuro. La falta de
planificación estratégica significa entre otras cosas, la absorción de costos
innecesarios, por ejemplo, en el manejo de la contratación de personal, en un
inadecuada gestión fondos para la financiación de operaciones, en el pago de
sobreprecios a proveedores, en gastos innecesarios de comercialización, y en cantidades
industriales de dinero mal gastado en atención al cliente, devoluciones,
roturas, desmotivación, improductividad, etc.
Cambiar nuestra realidad no es tan solo
responsabilidad de los gobiernos nacionales y/o provinciales. Debemos hacernos
cargo de la parte que nos toca. De eso que no se habla en las reuniones de
directorio, si es que se llevan a cabo. Yo sé que lo primero que se le viene a
la cabeza al empresario PYME, cuando les hablamos de “planear, de compartir la
visión entre sus empleados” es, “como planificar en un país tan oscilante como
la Argentina. Y yo les digo que la Argentina, salvando las distancias, no es
tan diferente del mundo en el que hoy vivimos. Una de las cualidades de una
buena planificación estratégica, debería ser su nivel de flexibilidad y
adaptabilidad a los cambios. Es imprescindible para la PYME Argentina, aceptar
el desafío de desarrollar, dirigir y controlar, planes estratégicos. Esto es la
diferencia entre “sobrevivir” o “crecer y desarrollarse de manera sustentable”
en mercados cada día más dinámicos, complejos y exigentes.
Lic.
Claudio M. Pizzi
Director
www.dorbaires.com
martes, 22 de septiembre de 2020
¡Innovación, el remedio para tiempos difíciles!
Al mal tiempo, buena cara. Los problemas tienen
solución. Los tiempos difíciles pasan, pero se llevan mucho consigo en términos
de costos de oportunidad que representa el costo de optar por una alternativa
en vez de otra y en buena parte de los casos, el costo de no aprender de los
errores.
En la actualidad nos encontramos inmersos en un contexto
económico nocivo para la salud de las organizaciones. Estanflación. La mezcla
de inflación con recesión. El aumento de precios combinado con la caída de la
actividad comercial.
Casi 4.800 empresas cerraron sus puertas entre el
2.016 y el 2.017 según fuentes oficiales. El panorama 2.018 no dista de ser
mejor. Los esfuerzos de un gobierno suelen ser escasos en materia de
asistencia. Levantar embargos de AFIP, generar planes de pagos o alargarlos,
habilitar líneas de crédito, no parece ser suficiente para paliar las
necesidades de las pymes que deben resistir con tasas de interés y cargas
sociales elevadas, salarios insostenibles, rotura de la cadena de pagos y caída
de ventas. A eso podríamos agregarle la suba de precios de las materias primas,
los impuestos y tasas y un tipo de cambio elevado.
En este contexto, es esperable que los directivos,
dediquen todo tiempo posible en buscar formas de sobrevivir. Las matemáticas
son exactas. Si no se puede hacer nada con los ingresos, hay que “retocar los
costos”. Es así como algunas pymes se embarcan en “reestructuraciones” cortando
todo gasto y actividad que no sea imprescindible para sostener el negocio. Por
supuesto la medida no puede hacerse extensiva al largo plazo y cuando esto se
agota, parecería que solo queda rezar para que la economía y las finanzas
vuelvan al cauce normal.
El problema con estas decisiones es que por mirar el
árbol que tenemos enfrente, dejamos de ver el bosque. Y el bosque esta “repleto
de oportunidades”. Una de ellas es “apostar al cambio”.
Entre las razones por las cuales las pymes no
resisten las crisis, se encuentran la estructura y la cultura.
La primera atenta contra el grado de flexibilidad
que se necesita para adaptarse a su contexto, y la segunda, no permite generar
alternativas o visiones diferentes ante los problemas. Si una organización no
puede enfrentar sus coyunturas, es porque “no ha hecho los deberes” en materia
de cambio organizacional. La creatividad, una potencialidad que habita en cada
ser humano, se pone en juego solo ante la adversidad, no forma parte de un
proceso sistemático que le permita a las organizaciones incorporarse al camino de
la innovación.
Sin creatividad, no hay innovación, sin innovación, es
vaga la posibilidad de mejorar productos y servicios, y con ello, la cuenta de
resultados.
Paap y Katz (2004)
sostienen que la volatilidad de los mercados y la hipercompetitividad
presente, colocan a las organizaciones ante el desafío paradójico del
“dualismo”.
Ellos dicen que los
esfuerzos por sostener el negocio actual, no debería atentar contra el
sostenimiento de los negocios futuros. Hacen hincapié en la innovación disruptiva
para abordar nuevos mercados con ventajas diferenciales sostenibles. El proceso de disrupción sucede cuando lanzamos al
mercado nuevas tecnologías o ideas de negocios que sobrepasan en aceptación a
las que ya tienen un buen tiempo en él.
Las organizaciones pymes deben hacer una distinción
clara entre sus clientes reales y potenciales. Deben orientarse a servir las
necesidades de los actuales mientras permanecen vigilantes para detectar
oportunidades en mercados emergentes. Lo disruptivo tiene que ver con nuevos mercados,
pero la innovación también aplica a los existentes. Permite calibrar el
posicionamiento, mejorar el modelo de negocios y por lo tanto las utilidades.
Las pymes necesitan incorporar la “cultura de la
innovación” y para eso, deben cambiar sus estructuras verticales,
unidireccionales. “Las soluciones no puede emerger de una sola cabeza”. Requieren
de un equipo dispuesto a innovar para encontrar nuevas formas de hacer
negocios, de dirigir y controlar, mejorar los productos y servicios para
destacar respecto de la competencia, para encontrar formas de expandir el
mercado a través del uso de la tecnología.
En las crisis
existen oportunidades. Son momentos especiales donde se necesita repensar la
organización, prepararla para los buenos tiempos que vendrán. La rutina no
puede ser excusa, los problemas tampoco. La situación es agobiante, no lo dudo,
pero no justifica la inacción. A diario observo, vendedores que no saben
vender, compradores que no saben comprar, cobradores que no saben negociar,
empleados que solo piensan en cumplir con el horario de trabajo y titulares de
empresas corriendo detrás de los bancos y la AFIP. Si las pymes invirtieran
parte de ese tiempo en trabajar las decenas de técnicas de creatividad existentes
(635
– Brainwriting, Brainstorming o lluvia de Ideas, análisis morfológico, metodología scamper…) otro sería el grado de respuesta ante los
problemas coyunturales.
No tan solo de “recortes”
viven las organizaciones.
Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo
mismo decía Albert Einstein. El remedio para los tiempos difíciles, se llama
innovación. En sillicon Valley lo saben. Gino Tubaro (22 años), el joven
emprendedor argentino que inventó una prótesis (manos) utilizando una impresora
3D, lo sabe, ¿las pymes, lo saben?
Mg. Claudio M. Pizzi
Director
www.dorbaires.com
jueves, 17 de septiembre de 2020
La culpa no la tiene el empresario sino quien le da de comer
Ley
anti-despido sí, ley anti-despido no. Se han dicho muchas cosas al respecto
últimamente, algunas correctas y otras no tanto. Se lo vio al presidente Macri
frente a los empresarios solicitándoles que se porten bien, que no despidan
gente y que no suban los precios.
Entendiendo
que el presidente proviene del ámbito empresarial, me cuesta creer que ese
pedido surja de su convencimiento sobre el tema. Más bien parecería ser un
gesto político, sobre todo si recordamos la frase del ministro de economía de
Alfonsín, Juan Carlos Pugliese, cuando en el año 1989 en medio de una crisis
que afectaba al gobierno e intentando frenar una corrida bancaria sintetizó lo
que ocurrió ante un pedido similar al empresariado argentino, “les hablé con el
corazón y me contestaron con el bolsillo”. Cuesta creer que el pedido de Macri
pueda surgir efecto luego del antecedente del 89.
El
problema no son los empresarios, sino las políticas que se llevan adelante en
los gobiernos. Un ejemplo que suelo utilizar para que el lector entienda, es la
historia de aquel domador que pidió encerrarse en una jaula junto con el león
del circo con el cual trabajaba. Pidió que le dejen una cantidad variada de verduras y frutas
y apostó a sus compañeros que lo haría
herbívoro. Pasado el tiempo solicitado, sus compañeros fueron a verlo y
adivinen que: solo encontraron al león dentro de la jaula.
Un
empresario se forma para convertir sus inversiones en rentables. Por ello
existen organizaciones con fines de lucro y otras dedicadas a las cuestiones
sociales como las fundaciones, las ong’s, y las empresas del estado que deben
prestar un servicio cuidando el presupuesto que se les ha asignado. En las organizaciones como en cualquier otro
ámbito existen los dilemas y las contradicciones, y surgen a partir de los
modelos de gestión que se aplican. La administración o dirección por objetivos,
fue un término popularizado por Peter Drucker en un texto del año 1954. En esta
lógica de gestión existen las metas a cumplir, su control y evaluación. Cada
departamento en la empresa, cada persona tiene un desafío. Para competir en los
mercados con posibilidades de éxito, se debe ser altamente productivo, eficaz y
eficiente. Si un gerente financiero no aprovecha una oportunidad de mercado,
como el alza de la tasa de interés para especular con los excedentes de fondos
del capital de trabajo de su empresa, será mal evaluado por sus superiores y
posiblemente sea despedido. ¿Cómo podría un gerente de producción mantener
operarios ociosos si el nivel de actividad de su fábrica baja? Incluso los
ciudadanos, muchos que suelen hablar mal de los empresarios, cuando observan
cambios en la cotización del dólar, son los primeros que corren a sacar los
depósitos de los bancos y a realizar la conversión a moneda extranjera. No es
mi intención hacer de abogado defensor. Ellos pueden hacerlo muy bien. Un
profesional debe buscar la verdad y el sentido común y no dejarse envolver por
la política vacía de contenido de turno, aquella que se utiliza para justificar
cualquier medida aunque sea ineficiente y genere más problemas que soluciones.
Diferir la decisión de despedir personal no resuelve el problema de la baja de
actividad. Si un empresario pyme se
encuentra evaluando la posibilidad de incorporar personal, una ley de esta
naturaleza desalentaría el proyecto.
Las
leyes son parte de las herramientas para instrumentar una estrategia. Para
trazarla, primero se necesita realizar un diagnóstico adecuado. En segundo
lugar, tomar decisiones para que el problema no se agrave.
El
último censo en la Argentina fue realizado en el año 2010. ¿Cómo se puede
llevar adelante un plan sin conocer el estado actual de las cosas? , ¿Se
puede determinar qué cantidad de viviendas se deben construir si no se dispone
de una cifra concreta?, de igual manera, ¿cómo podría proyectarse los flujos de
fondos necesarios si no se pueden proyectar los recursos necesarios?
Una estrategia es un rumbo. Dentro de ese
norte debe haber espacio para los trabajadores, empresarios, comerciantes,
estudiantes…cada uno cumpliendo su rol y agregando valor al país. Existen dos
tiempos de gestión, el corto plazo y el largo plazo. En el corto, se puede
hacer muchas cosas como por ejemplo: publicar precios promedio, mínimos,
máximos para que el consumidor tenga una referencia concreta sobre lo que puede
o no comprar. Precios de toda la economía para que los diferentes tipos de
consumidores puedan ser los que efectivamente controlen el proceso
inflacionario. Hacer acuerdos con las empresas para fabricar productos
genéricos de bajo costo que puedan estar en las góndolas y ser opciones
concretas para las familias de menores ingresos, ampliar el mercado central,
fomentar los pooles de compras para abaratar el costo de las materias primas de
las pymes, buscar acuerdos de financiación con planes de 24 / 36 cuotas a tasas
reducidas para fortalecer el consumo, reducir la carga tributaria buscando
algún criterio de gradualidad para las empresas que aumenten la dotación de
empleados.
Abraham Maslow, desarrolló una
teoría sobre la motivación humana en el año 1943 conocida como jerarquía de
necesidades. En la base de la pirámide se encuentran las denominadas
fisiológicas y de seguridad: alimentación, descanso, empleo, familia, salud,
otras. En momentos de crisis, donde el resto de las necesidades no pueden ser
debidamente atendidas, es imprescindible asegurar por lo menos algunas de las
básicas. Creer que los precios van a bajar apelando a la sensibilidad social,
es desconocer que el sistema es imperfecto, que crea prosperidad si los deberes
se hacen bien, pero que genera asimetrías que deben ser contenidas, máxime
cuando hablamos de una crisis.
El otro espacio temporal es el
largo. También hay muchas cosas por
hacer como por ejemplo: apuntar a un esquema de ahorro para financiar el
sistema de desempleo mejorando significativamente el pago del seguro y quitando
la carga potencial del pago por despido a las pymes conjuntamente con planes de
retiro voluntarios y pre jubilaciones, fondos que pueden provenir de
actividades no muy fiscalizadas como el juego y la renta financiera, entre
otras.
El gobierno no puede esperar a
que los leones se conviertan en herbívoros porque ello no ocurrirá como tampoco
la mágica bienvenida de capitales. ¿Por qué debería invertir un extranjero si
no lo hacen los argentinos?
Es muy importante que el gobierno
despierte y tome la conducción de los problemas. En el corto plazo, debe
convocar a los diferentes actores económicos y establecer un sistema de
medición de resultados, crear un comité de crisis intersectorial con la
presencia de gobernadores, oposición, líderes sindicales y empresarios. En el
mediano y largo plazo, buscan consenso sobre una decena de medidas que deben
ser respetadas cualesquiera sean los resultados electorales, por ejemplo: sostenimiento
de metas inflacionarias y gasto público, control presupuestario, publicación de
datos e información sobre licitaciones, declaraciones juradas de funcionarios y
todo lo que contribuya a la gobernabilidad sustentable del país. Lo demás es
historia argentina, y está probado que no funciona.
Mg. Claudio M. Pizzi
Director
www.dorbaires.com
¿Es posible incrementar las ventas en tiempos de crisis?
A
todos nos gustaría, ¿no es cierto?, pero el problema aquí es que milagros se
producen todos los días pero no siempre nos toca a nosotros recibir el que nos
gustaría. El respirar es un milagro, el nacimiento de un niño sano es otro,
poder sobrevivir a las crisis socio – económicas, es otro.
Hay
algunos gurúes de las ventas que parecen tener las recetas mágicas para vender
más…déjeme que desconfíe de ello.
La
única receta que conozco y puedo asegurarle que funciona, funcionará y seguirá
funcionando tiene tres componentes de dos tipos. Uno individual, otro colectivo
y otro macro. Los dos primeros son endógenos, el último, exógeno.
El componente macro es
aquel que se relaciona con la situación externa del negocio, del segmento que
se atiende en el país o región en donde se trabaja. Los estados generales de la
economía son definidos como: auge, recuperación, recesión y depresión. La depresión, también conocida como
estado de crisis, es el cuadro más complejo del ciclo económico. Se caracteriza
por un bajo nivel de empleo y escasos recursos para asignarlos al consumo. Esto
significaría que por baja de la demanda, los precios de bienes y servicios
bajarían o permanecerían estables, y la producción presentaría niveles mínimos.
Ahora bien, el cuadro se agravaría si a eso le sumamos inflación más déficit
fiscal acumulado. La recesión representa la fase de descenso del ciclo
económico. Es un momento en donde se reducen las inversiones, el comercio, el
empleo y por ende la producción producto de la reducción de ingresos de
particulares y empresas, lo que conduciría a un status negativo de la situación
y si se mantiene por períodos prolongados, a la crisis. La contra cara de esta
situación es la recuperación y el auge, fases que van desde la mejora al pleno
empleo, al crecimiento económico. Ahora, en base a esto le pregunto ¿usted tiene un plan estratégico de ventas
para cada estado de la economía?, si la respuesta es negativa, sepa que en
un plan estratégico se debe combinar una serie de recursos entre los cuales se
hallan los financieros pero no son los únicos. No son pocas las PYMES que suelen
revisar solo cuestiones que tienen que ver con los “números” atendiendo a las
necesidades de plazos y descuentos y descuidar otros elementos centrales de una
política de ventas como la comunicación, la atención post venta, la calidad.
Los elementos endógenos tienen que ver con lo individual,
es decir con las capacidades de los vendedores, y lo colectivo, con las
acciones de la empresa para enfrentar la crisis. Ambos indispensables para
poder mantener a flote a la empresa. En el plano colectivo, hablamos de
recursos que la organización destina para tiempos complejos, ¿ha usted ahorrado recursos para
destinarlos a un plan comercial de emergencia en sus tiempos de bonanza?,
¿tenía previsto fondos para realizar cambios en las condiciones de ventas de
forma tal que no afecten las necesidades financieras de la empresa?
Por último tenemos las cuestiones individuales, ¿con que tipo de vendedores cuenta en su
organización?, ¿saben todo lo que tienen que saber para modificar la
lingüística, la comunicación no verbal y emocional en caso de crisis?, ¿los
planes de capacitación de la organización han contemplado el cambio de status
económico?
Existe una idea generalizada en la que se cree que las
diferencias entre un estado de auge y depresión son muy distintas. Pues sí, es
verdad, en el primero sobran fondos y en el segundo escasean, pero eso no
quiere decir que un estado sea “mucho más sencillo” que el otro. Lo que suele
ocurrir en momentos de auge es que las empresas suelen esconder sus
ineficacias, venden porque “sobran recursos”, pero no porque saben vender
mejor. En épocas de bonanza lo que ocurre es que se multiplican los oferentes y
al consumidor se la hace más difícil elegir debido a la multiplicidad de
alternativas que tiene. La puja por “precio” existe siempre, y es la excusa
perfecta para bajar el nivel de ventas.
Contar con un diseño organizacional flexible que pueda
adaptarse a las diferentes circunstancias del mercado es imprescindible. Una
política de ventas que no se vaya reescribiendo a medida que la empresa va
transitando por su vida económica suele tener muchos problemas. Genera tantos o
De igual modo, perforar la calidad de los productos o el servicio para acomodar
la estructura de costos a las necesidades financieras coyunturales de la
empresa Debemos recordar que toda organización enfrenta por lo menos tres
ciclos que pueden coincidir o no, por ello es TAN IMPORTANTE EL DISEÑO
ORGANIZACIONAL. Recordemos:
Ciclo económico: depresión, recesión, recuperación, auge.
Luego tenemos el ciclo del mercado: introducción, crecimiento, desarrollo y
declinación. Los mismos estados del último de los ciclos le caben a la
organización. Imaginemos las posibles combinaciones
Mg. Claudio M. Pizzi
Director
www.dorbaires.com
miércoles, 16 de septiembre de 2020
El liderazgo hace la diferencia
El
liderazgo ha sido materia de estudio desde tiempos inmemoriales. No cabe duda
que la palabra refiere a “conducción” por cuanto se necesitan tres aspectos
básicos para poder entender de qué se trata. Un líder (el individuo), un grupo
de seguidores (lo colectivo), un contexto en donde ese líder se moverá y
actuará.
Desde
la época de las cavernas cuando el hombre decidió trabajar en equipo para
organizarse, cazar para alimentarse y protegerse de animales peligrosos, eligió
ser conducido por aquellos que tenían una mayor intuición sobre las situaciones
específicas que debían sortear. Mucho de prueba y error debería haber habido en
esos tiempos, lo cierto es que a lo largo de la historia hemos conocido líderes
buenos, malos, políticos, organizacionales, que han dejado sus huellas. Nos han
llevado a la guerra, a la paz, han hundido organizaciones y las han salvado de
la quiebra.
El
liderazgo hace la diferencia, de eso no cabe dudas, pero no es para tibios. Si
una organización desea contar con sus servicios, tendrá que entender algunos de
los principios básicos que rigen estas cuestiones. Vamos a mencionar algunos.
Un
líder de masas es diferente a uno de equipo. Éste último suele convivir con sus
miembros.
Es
importante que el líder de equipo tenga conocimientos. Su tarea no es tan solo
“convencer y conmover” utilizando el carisma para que el grupo logre resultados
extraordinarios. Para orientar a un grupo, el líder necesita “saber”, porque el
conocimiento técnico genera y refuerza la confianza.
El
líder es un empleado, no el enemigo del empresario, trabaja para usted. No
disputa poder, ejerce su rol para cumplir con un objetivo. El que compite con
los líderes de equipos, expresa temor. Siente que pierde el control de los empleados
que siguen a otro o consultan más a otro que a uno mismo.
No
siempre los líderes en las organizaciones, tienen la representatividad de un
cargo, a veces coincide y a veces no. Un líder puede no ser supervisor, jefe o
gerente. NO hay nada de malo en eso.
Si
un líder lo sorprende con un planteo o problema que representa a su grupo,
despidiendo al líder no resuelve el conflicto ni los evita a futuro.
En
el texto: “Viaje al Corazón del Liderazgo, una historia sobre líderes, equipos
de trabajo y responsabilidad social”, página 207, dejo una frase que resume
esta situación y dice: “solo puedes controlar la fuerza del liderazgo dentro de
los principios del liderazgo”.
Es
una fuerza que puesta al servicio de una empresa, comunidad, país, puede
obtener logros transformacionales. Para ejemplo basta un Mandela, Gandhi, un
Lee Iacocca el salvador de la Chrysler o Steve Jobs, el revolucionario de
Apple.
No
es necesario esperar tales logros de un jefe de equipo, sí que mantenga en alto
la motivación de su grupo y genere compromiso con las tareas a realizar. En
épocas difíciles, su figura se torna fundamental para obtener resultados más
allá de los convencionales, pero no es sencillo obtenerlos sin un diseño
organizacional que lo respalde. Si usted
pretende lograr el liderazgo en las ventas, en las cobranzas, en la producción,
en el mercado, necesita del liderazgo aplicado a la práctica. No se trata
de darles riendas sueltas a las personas o enviarlos a un curso de capacitación
para aprender a liderar, solamente. Se necesita reorganizar la empresa en
términos de estrategias y políticas de management para que funcione
adecuadamente.
Muchas
personas brillantez fracasan en empresas en las que no tienen el lugar
adecuado. Las organizaciones, pagan un alto precio en costos de oportunidad por
no contar con un diseño sustentable que pueda contener y facilitar el trabajo
de los líderes de equipos. De hecho, en
no pocas, el concepto de equipo es simplemente una teoría porque a la hora
de analizar a fondo sus prácticas, observamos competencia exacerbada entre
personas o departamentos, que atentan contra el resultado global de la empresa.
El liderazgo aplicado a los equipos de trabajo, sencillamente debe representar
un aumento “sustentable”, repito, “sustentable” de la rentabilidad para las
firmas comerciales, un aumento de la productividad y cumplimiento de objetivos
en una sin fines de lucro. Un aumento del bienestar integral de los ciudadanos
en el aspecto político. Si esto no ocurre en el mediano - largo plazo es porque
no hemos dado en la tecla a la hora de su diseño, implementación y control
organizacional. A la hora de entender en profundidad su valioso aporte en los
tiempos dinámicos y complejos en los cuales nos toca desarrollar nuestras
actividades.
lunes, 14 de septiembre de 2020
Administrando ilusiones en las pymes
Debemos
ser justos con lo que ocurre en las PYMES, si queremos ofrecer una solución
integral a la situación por la que atraviesan.
Algunos creemos que
los problemas en las PYMES, y la toma de decisiones para resolver dichos
problemas, no se presentan salvo por cuestiones catastróficas o críticas que
requieren de atención rápida.
En la actualidad, existe tal fenómeno mencionado por el INDEC (caída de la
economía) y confirmado por la CEPAL quien modificó expectativas a la baja
respecto del pronóstico de crecimiento para el país para este año. Estos son
datos proyectados; datos que además son confirmados por lo que pasa en las
“calles”, por el “termómetro social”, que muchas veces es más eficiente que los
técnicos para describir una situación.
La
Argentina se encuentra dentro de un ciclo vicioso que debe destrabar. Necesita
inversiones, pero para que lleguen se requiere ofrecer “perspectivas”.
Seguridad jurídica, consolidación institucional, crecimiento del consumo,
mejora de la productividad, reducción de la presión fiscal. Todos son eslabones
de una misma cadena. Consolidarlas, llevará un tiempo institucional que por el
momento, es difícil de prever porque generalmente no coincide con el tiempo de
la política. Entonces, la pregunta es: ¿qué hacemos mientras tanto en las
empresas?
Toda
organización económica tiene por lo menos tres objetivos: sobrevivir, crecer y ser rentable. Y como hemos dicho, “escogen sus
problemas”. Una parte de la verdad son
los datos del INDEC y la CEPAL, y otro, no menor, es que las organizaciones,
“escogen los problemas que van a enfrentar”. Es decisión de las empresas y no del
mercado. Un ejemplo sencillo puede aclararlo.
Ante
una disminución de las ventas, el propietario y/o gerentes de una PYME, pueden
tener 4 tipos de reacciones:
Considerar a la
demanda como “estacional”,
y decir que de todas formas, el promedio de ventas de este año fue
satisfactorio. Decir que “uno, no es partidario de vender por vender” y que es
preferible vender menos con un mayor margen de utilidad. Definir al problema
como grave y decir que hay que lanzar una campaña comercial agresiva. Decir que
es un “problema general”, que en tiempos de crisis, el poder adquisitivo
disminuye y que no se puede hacer nada al respecto.
Si
bien el hecho es claro, “las ventas disminuyen”, vemos cuatro interpretaciones
diferentes del mismo. El primero no percibe el problema, el segundo lo percibe
pero no está suficientemente insatisfecho, el tercero lo percibe y parece
motivado para resolverlo y el último concluye que el problema no es de él. Los
cuatro, ilustran la importancia de la realidad construida en la toma de
decisiones. Cada uno de ellos decidirá en función a su “percepción de la
realidad”.
Es
importante entender que cada persona elige a través de sus sesgos cognoscitivos
la realidad que más le complace, o la realidad en la que más se siente cómodo,
pero los hechos son los hechos y si queremos modificar parte de la situación,
debemos aprender a manejar los acontecimientos exógenos como así también
nuestra percepción sobre ellos y sobre lo que podemos hacer para lograr los
tres objetivos básicos de la organización económica (sobrevivir, crecer y ser
rentables). La capacitación del personal, la planificación, la
profesionalización, la creación de instrumentos de medición y control son parte
de la solución, pero otra buena parte de ella es revisar nuestros modelos
mentales y nuestra concepción de los sesgos. Aquello que tiene que ver con los
prejuicios, deseos de control, compromiso emocional, egocentrismo,
simplificación, y todos los que puedan jugar en contra de un diagnóstico
preciso y equilibrado y que luego termine redundando en decisiones equivocadas,
incompletas y poco eficientes.
Administrar
ilusiones en las PYMES, no es otra cosa que justificar una posición ante el
entorno, otorgándole más poder a él que a sus propias posibilidades de salida.
Es esperar los tiempos de la política, de las grandes inversiones en vez de
actuar introspectivamente y a fondo en búsqueda de soluciones realistas y
sustentables.
Lic.
Claudio M. Pizzi
Director
www.dorbaires.com
sábado, 12 de septiembre de 2020
¿A QUIEN LE DEBE FIDELIDAD UN LÍDER?
Este trabajo editorial revela los graves problemas que tenemos en la actualidad con la calidad del liderazgo, las graves dificultades con el hábitat y la falta de responsabilidad social de los países y comunidades.
Este texto trabajado en estilo "narrativo", cuenta la historia de un grupo transformado en equipo de trabajo que devela todos los inconvenientes de sus integrantes.
Grandes lecciones aprendidas sobre liderazgo, motivación, trabajo en equipo, responsabilidad social empresaria se ven claramente reflejadas en la actualidad.
De editorial Sb...
viernes, 17 de mayo de 2019
LAS 10 LLAVES DE LA COBRANZA
LAS 10 LLAVES DE LA COBRANZA
Un texto que puede ayudar a gestionar una de las variables más complejas e importantes de una organización. La cobranza.¿Por qué las empresas no cobran?
UNA EMPRESA SUSTENTABLE LE GANA A LAS CRISIS
sábado, 2 de septiembre de 2017
lunes, 12 de junio de 2017
¿PORQUE LA ARGENTINA NO ES UN PAÍS DESARROLLADO?
jueves, 6 de abril de 2017
¿CÓMO PUEDO SABER SI MIS CLIENTES ME VAN A PAGAR?
Variable
|
Obs
|
Mean
|
Std, Dev,
|
Min
|
Max
|
activos
|
180
|
0,8
|
0,4011158
|
0
|
1
|
ahorro
|
180
|
1,594444
|
1,235857
|
1
|
5
|
duración
|
180
|
25,16667
|
13,73309
|
6
|
72
|
monto
|
180
|
3959,411
|
3700,731
|
433
|
18424
|
edad
|
180
|
33,81111
|
11,34959
|
19
|
74
|
ocupación
|
180
|
0,7888889
|
0,4092354
|
0
|
1
|
Variable
|
Obs
|
Mean
|
Std, Dev,
|
Min
|
Max
|
activos
|
420
|
0,6857143
|
0,4647844
|
0
|
1
|
ahorro
|
420
|
2,4
|
1,677309
|
1
|
5
|
duracion
|
420
|
19,2119
|
10,68313
|
4
|
60
|
monto
|
420
|
2990,162
|
2350,254
|
276
|
14179
|
edad
|
420
|
36,54524
|
11,50678
|
20
|
75
|
ocupación
|
420
|
0,8047619
|
0,3968566
|
0
|
1
|
Mean x1
|
Mean X2
|
mean x2-xmeanx1
|
||
activos
|
0,8
|
0,6857143
|
-0,1142857
|
|
ahorro
|
1,594444
|
2,4
|
0,805556
|
|
duración
|
25,16667
|
19,2119
|
-5,95477
|
|
monto
|
3959,411
|
2990,162
|
-969,249
|
|
edad
|
33,81111
|
36,54524
|
2,73413
|
|
ocupación
|
0,7888889
|
0,8047619
|
0,015873
|
|
TABLA[2,2]
|
||
c1
|
c2
|
|
r1
|
65
|
115
|
r2
|
42
|
378
|
TABLA[2,2]
|
||
c1
|
c2
|
|
r1
|
133
|
47
|
r2
|
121
|
299
|
Classified
|
||||
True
|
credito
|
0
|
1
|
Total
|
0
|
81
|
99
|
180
|
|
45.00
|
55.00
|
100.00
|
||
1
|
56
|
364
|
420
|
|
13.33
|
86.67
|
100.00
|
||
Total
|
137
|
463
|
600
|
|
22.83
|
77.17
|
100.00
|
||
Priors
|
0.3000
|
0.7000
|
TABLA[2,2]
|
||
c1
|
c2
|
|
r1
|
40
|
140
|
r2
|
10
|
410
|
TABLA[2,2]
|
||
c1
|
c2
|
|
r1
|
54
|
126
|
r2
|
32
|
388
|





